- Ha deslumbrado ese alarde de
Padilla como abridor
Edgard Tijerino M. [email protected]
El futuro es impredecible, sobre todo en el más sorprendente de los deportes como es el béisbol… A los 13 años, Pablo Neruda era un fácil vaticinio en el territorio de la Literatura… Sin embargo, a los 15 años, nada fue cierto sobre las proyecciones de Joe Nuxhall, el más joven big leaguer de todos los tiempos.
No hubo ningún engaño con las señales de Da Vinci. Ciertamente, llegaría a ser magistral… Pero, ¿qué fue lo cierto alrededor de Brian Taylor, de Todd Van Poppel, incluso de Travis Lee? Todos ellos pre-calificados como seguros fenómenos del béisbol, como tantos otros, no respondieron a las expectaciones.
Como dice Octavio Paz, los cálculos sobre el futuro pueden terminar convirtiéndose en especulaciones inútiles, lo único objetivo es la búsqueda del presente, y lo más consistente, la referencia del pasado.
EL IMPACTO CONTINÚA
El impacto provocado por Vicente Padilla en su debut como abridor después de 83 relevos, nos mantiene atrapados por la emoción y entregados a expectativas sin control. Verlo trabajar con tanta autoridad y el necesario dominio frente a una gruesa batería a lo largo de 6 entradas, cediendo sólo 3 hits y ponchando a 7, ha impulsado a varios, a compararlo con Denis Martínez.
¡Calma, Jolea!, se decía en los viejos tiempos de nuestro béisbol, y esa es la frase oportuna para el momento… Acercándose a los 25 años, el poder de Vicente Padilla, su control, el movimiento extra de su recta, su progreso y la madurez adquirida, permiten considerarlo como algo real en las Grandes Ligas.
Después de aquel debut en Cincinnati el 29 de junio de 1999, trabajando desde la colina de los Cascabeles de Arizona en busca de concretar una posibilidad de salvamento, finalmente malograda, Vicente ha crecido lo suficiente, como lo demostró recientemente con los Tomateros de Culiacán en México y luego en el Spring Training, antes de instalarse como segundo abridor en la rotación del incrédulo Bowa, aprovechando la pérdida del zurdo Randy Wolf.
¿CÓMO SE VIO DENIS?
Es difícil retar a Denis en los primeros años, y de eso tienen que estar claros… Denis llegó a las Mayores bien elaborado, después de atravesar por Clase A, Doble A, y ganar la Triple Corona con el Rochester en Triple A… Joven, pero con experiencia y recursos.
Tenía 21 años y debutó como relevista el 14 de septiembre del 76 ponchando a los tres primeros bateadores de los Tigres… De inmediato cabalgó a galope tendido hacia su primera victoria al no permitir carrera en 5 entradas y dos tercios.
Después de otro larguísimo relevo de 6 innings y 2 tercios contra los Yanquis, el manager Weaver le entregó la píldora a Denis para abrir contra los poderosos Medias Rojas de Carl Yaztremski, Fred Lynn, Jim Rice, Rick Burleson, Carlton Fisk, Dwight Evans y Cecil Cooper, perdiendo claramente 8 por 3 el 26 de septiembre. El 1 de octubre, abrió nuevamente contra Boston, y perdió 1-0 recorriendo toda la ruta… Fue superado por Reggie Cleveland.
VALORANDO ESE ARRANQUE
Revisemos el paquete de Denis en sus primeros 16 días trabajando como big leaguer: 21 años, un total de 12 entradas y un tercio en dos largos relevos con dos carreras permitidas y 9 hits, entre ellos un jonrón de Roy White… Dos aperturas contra Boston perdiendo juego, totalizando 28 entradas, un promedio de 7 por aparición, y 2.57 en carreras limpias.
Cuando Denis fue llamado de Triple A, llegó a un staff que tenía dos ganadores de 20 juegos como Jim Palmer y Wayne Garland, más Rudy May, Ken Holtzman, Miguel Cuellar y Ross Grimsley… Estaban dos prospectos del calibre de Mike Flanagan que llegó a ganar un Cy Young y Scott McGregor sacado de los Yanquis… Es decir, Denis aterrizó en un campo minado, y en 1977, su segundo año, ganó 14 juegos combinando su actuación viniendo desde el bullpen y abriendo juegos… Como puede observarse, llegó para establecerse.
VERTIGINOSA ESCALADA
Lo de Padilla fue asombroso… Cuatro meses después de haber salido de Nicaragua, ya estaba en las Grandes Ligas con los Cascabeles de Arizona. Atravesó velozmente por Clase A y Triple A, y cuando lo subieron, el manager Buck Sholwater no tenía una idea clara sobre lo que podría ofrecer.
Esta precipitación forzada por las circunstancias, lo colocó frente a grandes retos, y fue así como, muy verde todavía, muy nervioso y sin los recursos requeridos, fracasó contra los Rojos en un intento de rescate.
En el 2000, precisamente cuando estaba evolucionando, se vio involucrado en un cambio múltiple… Los Cascabeles se lanzaron en busca del as de espadas Curt Schilling y entregaron a Padilla junto con Travis Lee, a quien habían firmado por 10 millones, Nelson Figueroa y Omar Daal.
Terminó el 2000 con los Filis, y en el 2001 estuvo arriba y abajo mientras continuaba su proceso de construcción. La posibilidad de ingresar a una rotación debilitada, tomó forma con su actuación en México y la firmeza que se le vio en el Spring Training… Mientras Wolf se lesionaba, Person flaqueaba, Terry Adams se ambientaba y Coggin era bateado, Padilla se asentaba y Bowa no tuvo escape. Antes de cantarse el Play Ball de 2002, el nica fue instalado como abridor número 2 del equipo.
MAYÚSCULA EXIGENCIA
¿Llegará a ser mejor que Martínez? Esa es una expectativa que podrá adquirir fuerza en línea directa al comportamiento de Vicente… Con casi 25 años, en su cuarta temporada, y un total de 8 triunfos, la cifra de 245 parece imposible. Se trata de 16 temporadas de 15 victorias o 13 y media de 18, o 12 de 20.
Pero Vicente, si llega a establecerse, podría ser un ganador de más de 16 juegos, algo que Denis nunca logró, y un ponchador de más de 10 en un juego, otra cifra no alcanzada por el nica.
¿Podrá convertirse en líder del staff? ¿Cuántas veces será seleccionado para el Juego de Estrellas? ¿Tirará algún no hitter? Todo eso escapa a consideraciones en estos momentos.
Hasta hoy, el deporte pinolero sólo ha tenido dos Monstruos en su historia: Alexis y Denis… Es decir, que para Rosendo y Padilla, actualmente en pie de lucha, el reto es tan gigantesco como tratar de escalar el Everest con zapatos tenis.
¿Y WILLIAMS?
El tercer abridor nica en Grandes Ligas, Albert Williams, debutó con los Gemelos en 1980, a los 26 años, trabajando contra los Orioles de Baltimore y Mike Flanagan el 7 de mayo. En tres innings como abridor le hicieron 4 carreras limpias, al no poder sacar out en el cuarto. Perdieron los Gemelos 8-6 pero no tuvo decisión.
En su segunda apertura el 13 de mayo contra Boston. En dos entradas y dos tercios le batearon 6 hits y permitió 4 carreras, de ellas 3 limpias. Ganó Boston 10 por 5 y, nuevamente, Williams no tuvo que ver en la decisión.
Williams fue enviado al bullpen y después de dos trabajos en ese rol, logró su primer triunfo el 27 de julio, precisamente como relevista, caminando 6 entradas después del naufragio de Fernando Arroyo y Mike Kimunen. El nica permitió sólo 2 hits y una carrera, en tanto Minnesota se imponía 5 por 4. Williams se fajó con Yaztremski, Tany Pérez, Lynn, Rice, Evans, Fisk, Burleson y Hoffman.