Enrique Ortiz de Landázuri, alias Enrique Bunbury, nacio en Zaragoza hace 34 años. Fue el vocalista del legendrio grupo “Héroes del Silencio” y el 1 de abril publicó “Flamingo’s”, su cuarto disco como solista.
En 1996, Héroes del Silencio se disuelve, tras 10 discos y 12 años de éxito planetario y en 1997, Bunbury saca su primer álbum solo “Radical sonora” con el cual logra vender más de cien mil ejemplares, en 1999 vuelve al la carga con “El Pequeño” y consigue otro disco de platino.
En el 2000 publica un libro, “Diván”, produce a un grupo nuevo, “LosElefantes”, graba un disco en directo “Pequeño Cabaret Ambulante”.
Enrique define a “Flamingo’s” , su nuevo CD como, “Un collage sonoro. Rock and roll bastardo. O rock aragonés rural. Yo no lo definiría. Pero me estás pidiendo una etiqueta. No hay una canción purista. Cada vez que nos acercábamos a un género, añadíamos elementos de extrañeza. Me gustaría que dijeran, “mmm… Suena a música bunburiana”. Sería fantástico. Que fuera un álbum que la gente no supiera dónde colocarlo en su discoteca. Que tengan un cajón dedicado a mí. Hay que pretender cosas, aunque te llamen pretencioso. A mí, como ya me lo han llamado…”
En Flamingo’s Bumbury aborda muchas temáticas y no esquiva el lado espiritual como el bien lo explica, “Había alguien que decía, creo que era Malraux, “el siglo XXI será religioso o espiritual o no será”. O sea, que llevamos uno de los dos caminos, O empezamos a pensar de forma espiritual o acabamos con el mundo. Para terminar con él vamos en muy buena dirección. La carencia de valores que está en todos lados. En los medios de comunicación, en la calle, en la educación, en los padres, en las religiones y también en el 12 de septiembre. Cuando veo a alguien que comete algo negativo, como matar, pienso: “La peor putada que le puede pasar a éste es que exista la reencarnación y que le toque una regresiva, ser cucaracha, o un insecto de vida muy asquerosa. Me alivia. Me parece la realidad del karma, el destino por tus propias acciones. Es fabuloso. Una justicia salomónica. Tengo la absoluta seguridad de que Sharon [el primer ministro israelí] va a ser cucaracha. Además, se le está poniendo ya cara de sapo”.
“En realidad no me apetece poner los pies en la tierra. Quiero vivir en esta burbuja tan cojonuda, en este mundo tan abstracto y tan mentiroso que es la música.”
(Extraido de entrevista publicada por “El País de las Tentaciones”.