René Cárdenas, El Chelito [email protected]
En Estados Unidos, la Semana Santa, apenas se siente. Añoro la celebración de estos días en Nicaragua. Durante mi juventud, la asistencia a la vieja Catedral de Managua para disfrutar de las ceremonias y procesiones en la plaza, trae gratos recuerdos. Y los viajes al mar, fueron de ensueño. Agradezco a LA PRENSA por publicar el 28 de marzo el artículo titulado “Permanencia de la Semana Santa”, el cual me hizo recordar esa bella tradición.