León Grijalba Gómez
La historia de Managua trasciende a un pasado prehistórico, ya que estudios geológicos recientes, comprueban que el más antiguo asiento de Managua, estaba ubicado al pie de la antigua Loma de Tiscapa hace unos veinte siglos atrás.
Tiscapa fue el punto de partida de nuestra primitiva población, lamentablemente el incremento de la población de forma desordenada y la intensificación de los cultivos anuales en la parte alta y media de la subcuenca y el desvío de las aguas del cauce de Jocote Dulce y Los Duartes, ocasionó una acelerada contaminación, hoy día irreversible, y lo que en un tiempo fue una paradisíaca laguna es hoy un cuerpo de agua sucia.
En los años 80, los alcaldes sandinistas construyeron un complejo turístico en el lugar dotándola de un anfiteatro, restaurantes y chozas de sombra. El paso del huracán Aleta por Nicaragua y su posterior abandono por falta de presupuesto destruyó ese primer intento de darle vida a Tiscapa.
Durante la administración del Dr. Alemán se construyeron 7 micro presas para regular el caudal y retener los sedimentos y desechos sólidos que los cauces acarreaban; fue el alcalde Cedeño quien le dio mayor atención al problema y destinó fondos para desviar las aguas del cauce San Isidro de la Cruz Verde por el Trasvase Santo Domingo, además de recuperar el antiguo anfiteatro y parte de los senderos.
La campaña electoral edilicia del 2000 atrajo hacia Tiscapa la atención de los candidatos, y cada uno de ellos llenó sus discursos de palabras exóticas, para ellos, como medio ambiente, micro clima, ecosistema, mitigación etc., todos por “salvar Tiscapa”. Pero ya siendo alcalde, al señor Herty Lewites se le olvidaron el discurso y las promesas de campaña, y Tiscapa volvió al abandono.
¿Qué se puede hacer por Tiscapa?
1. Evacuar toneladas de basuras que se han acumulado cerca del espejo de agua de la laguna. 2. Reparar el disipador de energía ubicado al este de la laguna, que colapsará si no se repara a tiempo. 3. Dotar de cuatro o cinco vigilantes para evitar incendios y el corte de árboles. 4. Retirar los sedimento acumulados cerca del disipador que le da un pésimo aspecto a la laguna.
Debemos reflexionar acerca de lo que podemos hacer por mejorar nuestro entorno y la calidad de vida de sus ciudadanos.