Mario Sánchez P.
La decisión de la juez Gertrudis Arias me da mucha satisfacción y creo que a todos los que amamos a Nicaragua. Por fin apareció una judicial digna y valiente que no la vencen los halagos ni amenazas, por ser una mujer surgida desde la pobreza, acostumbrada a los sacrificios, a luchar muy duro para llegar a donde está.
Ella comenzó su vida trabajando como afanadora y doméstica y ahora limpió un poco la sucia imagen del Poder Judicial.
La juez Arias sentó un precedente histórico con veredicto y trasladó “la pelota” o “la papa caliente” a la Asamblea Nacional, poder del Estado que ahora deberá demostrar la independencia de Arnoldo Alemán.
¿Desaforarán a Arnoldo Alemán y a todos los encausados pero que tienen inmunidad? Eso está por verse, pero me da gran alegría que por fin, como una aguja en un pajar, aparezca una jueza honesta como Gertrudis Arias, surgida desde la humildad, pero sobre todo digna. Alguien que ama a Nicaragua. Por fin se observa una luz. Aún hay esperanzas. Estos son momentos de dignidad en Nicaragua.
Es un honor para las mujeres nicaragüenses tener a alguien como Gertrudis Arias. Tenía que ser una mujer quien impuso la primera condena contra la clase de corruptos que tienen al país en la miseria.