Ángel Martínez
El veintiuno de marzo, será una fecha memorable, la juez Gertrudis Arias, dictó sentencia interlocutoria, fulminando con auto de segura y formal prisión a los implicados en el escándalo megatónico del canal estatal 6 de televisión; uno de los tantos reductos de la corrupción que al final ha sido abierto, ante la justicia y la expectación del pueblo nicaragüense, hecho que marca un hito en la historia jurídica de este abusado país, por parte de los políticos de mala entraña.
Es primera embestida al delito encubierto de funcionarios públicos, para no defraudar al pueblo, debe continuar hasta culminar con el merecido castigo de cuantos salgan culpables.
Arnoldo Alemán, al llegar a ocupar el cargo de primer magistrado de la nación, optó por la vía equivocada del envilecimiento, tornándose como el mandatario que más ha violado la Constitución y las leyes, por eso los medios de comunicación lo situaron como el personaje cotidiano de la información; cinco años perdidos, cinco años de espera impaciente para ver el ansiado despegue económico, cinco años de burla para el macilento pueblo, que hoy sigue con la mano estirada de mendigo ante los organismos internacionales.
El desgobierno de Alemán ha conducido el barco al puerto del desastre.
Una de las promesas del gobierno presidido por el Ing. Enrique Bolaños Geyer, fue iniciar la guerra sin cuartel contra la corrupción, la sentencia de hoy abre todo un abanico de posibilidades en esa dirección.
El gobierno de la “Nueva Era” ha comenzado a producir sus primeros frutos; el cáncer de la corrupción será extirpado en su totalidad, será el legado más valioso del presidente Bolaños a su pueblo.