- Una campesina de Nigeria es acusada de adulterio y condenada a muerte tras embarazarse después de divorciada
- Safiya lloró y comentó que la condenaban “por ser pobre y por venir de un pueblo pobre”
Fernando Fernández FloresAFP
PARIS.- Continúan las muestras de apoyo en diversas partes del mundo para impedir se cumpla la condena a muerte para Safiya Husaini, una campesina analfabeta nigeriana de 35 años, acusada de adulterio por una corte en su país.
Así, en París, medio millar de estudiantes de la Universidad de la Sorbona firmaron una petición dirigida a la Embajada de Nigeria en Francia en la que piden que se conceda la gracia a Safiya Husaini.
La Corte de Apelaciones de Sokoto (noroeste de Nigeria), que en octubre de 2001 decidió condenarla a la pena capital, está estudiando un recurso interpuesto para evitar la condena.
Safiya fue condenada a la pena capital el 9 de octubre de 2001 por el tribunal islámico de Sokoto (noroeste de Nigeria) que, tomó en cuenta como prueba que había dado a luz a una niña en febrero de 2001 luego de haberse divorciado, la declaró culpable de adulterio.
En un primer momento, Safiya alegó que había sido violada por un primo, de 60 años y casado con otras dos mujeres.
El hombre fue puesto inmediatamente en libertad cuando juró que no había cometido tal violación. A Safiya se le mantuvo la condena.
El caso de Safiya Husaini ha provocado numerosas muestras de apoyo en su favor en diversas partes del mundo y en variadas instancias.
SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
Los países de la Unión Europea (UE), reunidos el 14 y 15 de marzo, están “alarmados” de la suerte reservada a la mujer y pidieron a Nigeria que respete los derechos humanos.
La entidad defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), anunció haber recogido 350,000 firmas en España en el lapso de diez días, para pedir que Safiya no sea lapidada.
La ciudad de Nápoles, al sur de Italia, decidió declarar a Safiya ciudadana de honor y la alcaldesa de la ciudad, Rosa Iervolino Russo, llamó a todas sus homólogas a repetir la iniciativa.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, pidió, en nombre de la Unión Europea (UE), que se salve de la muerte a la nigeriana Safiya Husaini.
“Exigimos a las autoridades nigerianas que eviten definitivamente esa increíble crueldad”, pidió el ministro.
LA LEY DE «SHARIA»
El estado de Sokoto, de mayoría musulmana, se rige por la ley islámica de la “Sharia” (lo que está prescrito) y sobre esta base la mujer fue condenada a la lapidación.
En un recurso presentado el 14 de enero por el abogado de la mujer, ésta se retractó de sus primeras acusaciones y precisó que el padre de la hija de Safiya era su ex marido, del cual se había divorciado hacía dos años.
Según la Sharia no es considerado como adulterio la relación que una mujer pueda tener con su ex marido hasta que no pasen por lo menos seis años desde la separación o el divorcio.
Del mismo modo, el abogado de Safiya invocó el principio de no retroactividad de la ley, haciendo notar que “el crimen” se consumó cuando la Sharia aún no estaba vigente en el estado de Sokoto.
Frente a estos nuevos antecedentes, el juez Muhammadu Bello Silane había decidido postergar el proceso hasta el 18 de marzo y en esta fecha la vista del caso y la apelación quedaron pendientes para el 25 del mismo mes.
Pero al mismo tiempo, confiada en una decisión judicial favorable, indicó que volvería a casarse con su ex marido y padre de su hija, pues éste se lo había solicitado.El estado de Sokoto, de mayoría musulmana, se rige por la ley islámica de la “Sharia” (lo que está prescrito) y sobre esta base la mujer fue condenada a la lapidación.