Oscar Membreño, técnico a cargo del proyecto hortícola en la finca Aldo Dubón del Hogar del Niño, muestra unos tomates como parte de la cosecha que esperan obtener bajo el sistema de invernadero.

Cultivo de tomate altamente rentable

Nueva técnica provoca mejores rendimientos en Chinandega Leslie Nicolás Lacayo [email protected] En la finca “Aldo Dubón”, perteneciente al Hogar del Niño en Chinandega, se produce tomate bajo un sistema del cual se obtienen rendimientos 10 veces mayores a los que podría obtenerse en condiciones normales. La mayor parte de la producción de hortalizas que produce […]

  • Nueva técnica provoca mejores rendimientos en Chinandega

Leslie Nicolás Lacayo [email protected]

En la finca “Aldo Dubón”, perteneciente al Hogar del Niño en Chinandega, se produce tomate bajo un sistema del cual se obtienen rendimientos 10 veces mayores a los que podría obtenerse en condiciones normales.

La mayor parte de la producción de hortalizas que produce la finca es comercializada entre los supermercados a nivel nacional. El sistema que Oscar Membreño, gerente general de la finca, está utilizando es el cultivo de tomate bajo invernadero.

Esta técnica fue traída a este proyecto por un especialista norteamericano a través del programa de Winrock International, organización sin fines de lucro perteneciente a la Agencia Internacional de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos de América (USAID) y del Programa PL – 480, Título I.

El especialista norteamericano fue llevado al Hogar del Niño a través del Programa de Apoyo al Pequeño Productor que tiene contemplado Winrock International.

Membreño cuenta que inicialmente la propuesta del Hogar del Niño era hacer productiva la finca, lo que conllevó a que hicieran un sinnúmero de visitas a diferentes Organismos No Gubernamentales (ONG), siendo Winrock International el que les propuso cultivar el tomate bajo invernadero.

SUSTRATO ESPECIAL

Las plantas de tomate bajo invernadero crecen en lo que los técnicos llaman sustrato especial, el que es colocado en bolsas de polietileno rellenadas con lo que se conoce en Nicaragua como piedra pómez, combinada con humus (materia orgánica que se puede obtener de estiércol de vaca u otros residuos).

En este sustrato las plantas pueden llegar a crecer hasta alcanzar un tamaño de siete metros. La idea de mantener las plantas en invernadero es para controlar la luz solar, la temperatura del ambiente, la humedad, la fertilidad y el riego de las mismas.

Por otro lado, el invernadero permite introducir a las plantas el dióxido de carbono necesario para que la planta realice el proceso de fotosíntesis (proceso mediante el cual las plantas verdes sintetizan sustancias complejas, ricas en energía, a partir del uso de dióxido de carbono, agua y pequeñas cantidades de minerales).

Según Membreño este tipo de plantas como este tomate, que crecen en invernaderos, tienen un tiempo de vida más largo que otras plantas. En el caso del tomate la planta se desarrolla en un período de seis meses y utiliza dos meses para dar su producción. “Bajo este sistema se pueden obtener rendimientos de hasta 10 veces más de los que se podrían obtener en una producción en campo abierto”.

PROCESO DE DESARROLLO

Para producir tomate en invernaderos es necesario primeramente establecer un vivero por un período de 20 días y una vez obtenidas las plántulas se trasplantan al invernadero en donde cumplirán todo su ciclo de desarrollo.

En la finca hortícola del Hogar del Niño existe hasta el momento un invernadero de producción de tomates que abarca los 800 metros cuadrados. De este invernadero se pueden obtener en un ciclo productivo (ocho meses) un total de 50,000 libras de tomates.

Según Membreño cada libra es vendida en el mercado nacional a un precio base de 3.5 córdobas. Es decir por cada cosecha de este invernadero el Hogar podrá percibir 175,000 córdobas.

El técnico explicó que el costo de la infraestructura del invernadero es lo más caro, pues es una estructura valorada en aproximadamente 7,000 dólares, la que garantiza un uso de la misma de hasta 10 años, según los especialistas.

A estos gastos iniciales se tienen que sumar los costos de producción por ciclo productivo valorados en 1,500 dólares en los ocho meses y los costos de depreciación de la infraestructura que se ubican por el orden de los 1,000 dólares por ciclo.  

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