- Una decena de socios está promoviendo el consumo de productos nacionales
María Antonia López M. [email protected]
La producción ya no es tan artesanal como se piensa. Los procesos de industrialización son un paso fundamental para abrirse espacios en el mercado local y luego regional.
La Cooperativa Benjamín Franklin nació apenas hace dos años, en el kilómetro 32 carretera vieja hacia León. Está integrada por 10 socios quienes contaban con un mínimo de capacitación proporcionada por el Programa Campesino a Campesino y ahora son dueños de una plantación y una procesadora de escobas cuyas características fácilmente demostrables, superan en calidad a otras que están ingresando al país con un precio superior al que ellos estiman podrán colocar.
Martín Aguirre, presidente de la Cooperativa, narró que aprendieron el oficio de forma artesanal con un ex compañero que adquirió los conocimientos de un salvadoreño.
Obtuvieron colaboración del gobierno de Austria, y en septiembre del año pasado empezaron a sembrar la semilla en manzana y media de tierra.
Según Félix Téllez Lezama, asesor técnico de la cooperativa, la semilla utilizada es semi–industrial en una variedad de sorgo escobero denominado L-418 que fue introducida al país en marzo del 2001.
Una vez introducida se realizaron validaciones con apoyo de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y determinaron que la semilla era apta para trópico seco, con un régimen de lluvia de 500 metros sobre el nivel del mar.
El sistema de cultivo utilizado por estos productores es la labranza mínima o espeque, de tal manera que no habría inconvenientes en la forma de siembra.
Téllez, explicó que la escoba criolla tiene una fibra muy tosca y corta, mientras la variedad que están cultivando han logrado clasificarla en tres tipos por el largo y ancho seleccionado durante el proceso de industrialización.
La variedad L-418 de semilla escobera, que usan en la Benjamín Franklin tiene de 18 a 20 pulgadas con una fibra elástica, lo cual permite una duración mayor a los 60 días “más que una de nylon”, enfatizó Téllez.
PRODUCCIÓN ECOLÓGICA
Por otra parte, estas escobas son producidas ecológicamente, ya que el cultivo es tratado con abonos orgánicos y se realizan labores de protección al suelo, hay un alto control de plagas, situación que les ha permitido reducir los costos.
En esta cooperativa también se han dado a la tarea de innovar equipos para realizar el proceso de secado, sombra, peinadoras, cortadoras, chateadoras, pintado, para lo cual se han generado unos 13 empleos permanentes.
Mientras la Universidad Agraria, continúa apoyando a los productores durante el proceso de validación de semilla, manifestó Carlos Henry Loáisiga de esa casa de estudios, ya que ahora los cooperados son capaces de seleccionar la mejor para la nueva siembra y hasta con posibilidades de transferir tecnología a personas interesadas, ya que consideran no podrán dar abasto a todo el mercado nacional.
Esta escoba probablemente entre al mercado local dentro de un mes, cuando ya tengan la etiqueta correspondiente.
CARACTERÍSTICAS DEL CULTIVO
Desde la siembra a la cosecha, se necesitan de 80 a 85 días.
Se requieren de 7 a 7.5 libras de semilla por manzana.
Es apta en un 99 por ciento durante el proceso de germinación.
Los rendimientos por quintal son de 45 a 50 escobas por manzana.
Los productores deben hacer una inversión por manzana de 2,400 a 2,800 córdobas.
El alto rendimiento permite la producción de hasta 25 quintales por manzana de fibra para las escobas
Cada escoba podría alcanzar un precio aproximado a los 45 córdobas.