Guillermo Cárdenas Montalván*
En el mundo moderno, tanto para los países desarrollados como subdesarrollados, sin tomar en cuenta su organización, los gobiernos tienen como una de sus mayores prioridades el crecimiento económico, el cual estará siempre en dependencia del dinamismo de sus factores.
En nuestro país tratar de lograr dinamizar la economía es una tarea difícil puesto que también contamos con el problema que enfrentan todas las sociedades, como es el problema de a “escasez”, que está estrechamente ligado al concepto delimitado que en otras palabras no es más que la difícil disposición de los recursos tanto económicos como la tierra, capital, trabajo, etc. y no económicos como el aire no contaminado. Enfocándonos únicamente en la limitante de los recursos económicos y partiendo de la ley o principio de la “escasez” en la que se contempla la escasez de los bienes producto de que toda sociedad desea consumir más de lo que su economía puede producir. Partiendo de este hecho las sociedades enfrentan los problemas de “qué producir”, “cómo producir” y “para quiénes producir”, cómo racionar los artículos en el tiempo y cómo lograr el crecimiento y mantenimiento del sistema. Esto trae como consecuencia la urgente necesidad de que el gobierno lleve a cabo la implementación de un plan ordenado y coherente apegado a nuestra realidad económica, en la que todos los sectores de nuestra sociedad sean protagonistas directos dentro de este plan.
A inicios de la nueva era (era Bolaños) se realizó un foro de inversiones, el cual tenía por objetivo tratar de atraer la inversión extranjera y estimular la inversión nacional para contribuir a nuestro crecimiento económico. Aún cuando las puertas de nuestro país quedaron abiertas a través de este foro, hace falta un plan que sirva de guía a los inversionistas extranjeros y nacionales para establecer sus posibles inversiones y proyecciones de las mismas, este plan ayudaría a proporcionar sobre todo información valiosa que sería de mucha utilidad para conocer nuestras limitantes, nuestras debilidades así como nuestras ventajas, que ayuden a determinar “qué producir”, “cómo producir” y para “quién producir”.
Debemos tener claro que dentro de nuestras limitantes contamos con un raquítico apoyo del sistema bancario para incentivar la inversión, producto de una escasez, en los recursos financieros la cual contribuye a un desmesurado espíritu empresarial, considerado este último como factor importante de toda economía. No contamos con un plan de crecimiento económico definido lo cual se convierte en una deficiencia para hacerle frente al desempleo y al alto índice de pobreza. Teniendo como ventaja fundamental el deseo de salir adelante acompañado de la disposición de contribuir al desarrollo y cambiar nuestra historia.
Toda nuestra economía se deriva de estos hechos fundamentales, dado que los recursos son escasos es necesario estudiar la manera en que nuestra sociedad debe elegir en el menú de bienes y servicios posibles, el modo en que se deben producir, qué mercancías producir y definir para quién producir.
El “qué producir” estará referido a aquellos bienes y servicios, como la cantidad de cada uno de ellos que nuestra economía puede producir. Puesto que los recursos son escasos o limitados ninguna economía puede producir todas las cantidades de bienes y servicios que su sociedad desea. Por lo tanto toda sociedad debe escoger exactamente cuáles bienes y servicios y cuántos de cada uno producir. En este caso el gobierno mediante los impuestos, los subsidios etc., debe modificar y en otros casos mediante el control directo debe suplir la operación del mecanismo de los precios en su función de determinar “qué producir”.
El “cómo producir” estará enmarcado en la selección de la combinación de factores y la técnica adecuada que debe utilizarse para producir bienes y servicios. Dado la limitante de los recursos y cuando más de ellos se usan para producir ciertos bienes y servicios quedan menos recursos para producir otros. Por tal razón la sociedad enfrentará el problema de seleccionar la técnica que ayude a reducir los costos para producir cada unidad del bien o servicio que se desea. En tal situación la acción del gobierno deberá estar por encima del mecanismo de los precios para determinar “cómo producir”.
El “para quién producir” se determinará en la forma en que debe dividirse el producto total entre los diferentes consumidores. Puesto que los recursos tanto como los bienes y servicios son limitados en toda economía, da como resultado otro problema de selección en el que el gobierno deberá actuar para mantener la equidad y la justicia modificando la operación del mecanismo de los precios quitando mediante los impuestos y redistribuyendo mediante los subsidios y pagos de beneficencia. También deberá aumentar la tasa de contribuyentes para logra mantener ciertos beneficios públicos como la educación, la salud, la defensa, el orden y la ley.
* El autor es economista.