ACAN/EFE
PANAMÁ.- El panameño Rubén Rivera, expulsado la semana pasada de los Yanquis de Nueva York, dijo ayer que los Indios de Cleveland se han mostrado interesados en contratar sus servicios y que ya se ha reunido en dos ocasiones con este equipo.
Rivera, en una entrevista vía telefónica desde Nueva York con el “Canal 13” de la televisión local, señaló que el pasado jueves y viernes se reunió con los Indios y que esta novena es una de las “más interesadas” en hablar con él.
Destacó que también ha recibido “un par de llamadas” de los Rancheros de Texas.
El que una vez fuera considerado el prospecto más valioso de los Yanquis de Nueva York, no quiso adelantar por cuál de las dos organizaciones se decantará, pero sí reconoció que quisiera jugar con la mejor de ellas y tener una nueva oportunidad en las Grandes Ligas.
En cuanto al monto que pudiera estar en juego en una posible contratación con los Indios o los Rancheros, Rivera admitió que no puede ser por el millón de dólares que le habían ofrecido los Yanquis para esta temporada.
Sin embargo, el jardinero panameño indicó que “ahora lo que importa es tener la oportunidad de comenzar de nuevo, seguir adelante y tratar de recuperar lo que ya estaba armado” con los Yanquis y que se malogró con su expulsión de este equipo.
Los Yanquis dejaron en libertad a Rubén Rivera la semana pasada, luego de quedar al descubierto que había sustraído un guante y un bate del estelar campo corto Derek Jeter.
El jugador reconoció el error cometido y dijo que en el momento de la acción nunca pensó que afectaría su carrera.
Rivera, de 28 años de edad, fue una vez considerado como uno de los prospectos con más futuro dentro de la organización de los Yanquis, pero fue traspasado a los Padres de San Diego a cambio del abridor japonés Hideki Irabu, en 1997.
Rubén Rivera jugó cuatro temporadas con los Padres pero sin ningún éxito y el año pasado lo hizo con los Rojos de Cincinnati para luego volver a firmar con los Yanquis como agente libre.