Eduardo Arroyo
Quiero referirme a la columna de Fabián Medina, “En letra pequeña”, del 14 de marzo.
En pocas palabras se dijo muchísimo de nuestro sistema de justicia y de la falta de vergüenza de la pasada administración.
Considero, al igual que muchos nicaragüenses, que el sistema de justicia de Nicaragua tiene valor monetario, compromisos, intereses personales y por qué no decir de un clan, como él lo menciona, y de moral y ética nada.
Realmente es una lástima que nuestra juventud se esté desarrollando con estos ejemplos vulgares de nuestros “veladores de la ley y la justicia”.