AFP
MONTERREY, MÉXICO.- Poco más de 20 mujeres de grupos antiglobalización marcharon ayer en la ciudad mexicana de Monterrey, sede de la Cumbre del Desarrollo, luciendo sus piernas en repudio a la prohibición de las autoridades locales del uso de la minifalda en edificios públicos.
Las mujeres, la mayoría rayando los 40 años, marcharon en la Plaza Pública hasta el palacio del gobierno local para protestar contra lo que llamaron “fundamentalismo machista” de las autoridades de Monterrey.
Las manifestantes fueron vigiladas de cerca por un grupo de policías que les impidió, mediante vallas metálicas, el paso a las instalaciones del gobierno local donde se encontraba el subsecretario de Seguridad Pública, Raúl Maldonado, a quien acusan de exigir a sus trabajadoras que no vayan a la oficina en minifalda.
Maldonado negó que exista esa prohibición y dijo que el dispositivo de seguridad en torno a la singular marcha fue porque las mujeres le habían advertido que se presentarían desnudas.
Por otro lado, en la Cumbre del Desarrollo que inicia hoy en Monterrey, medio centenar de jefes de Estado y Gobierno de los cinco continentes discutirán sobre posibles mecanismos de financiamiento para reducir a la mitad la pobreza mundial.
Dicha cumbre es convocada por Naciones Unidas y en la que por primera vez participan el Banco Mundial y el FMI.
La Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, del 18 al 22 de marzo, es calificada como el foro económico “más importante de las dos últimas décadas”, y se espera que de la reunión salgan compromisos para lograr las metas de la Cumbre del Milenio de reducir a la mitad el número de pobres en el mundo.