Por la cultura del esfuerzo

Douglas [email protected]

BARCELONA.— La liberación del mercado laboral en Europa está obligando a España a mejorar su sistema educativo y a presionar más a los estudiantes para que adquieran conocimientos con calidad.

Es una condición inevitable para que las nuevas generaciones obtengan empleo, en territorio español o en cualquier nación de la Unión Europea (UE) que hoy agrupa a 15 estados y pronto podrá reunir a 25, entre ellos ocho ex socialistas.

Sin embargo se ha desatado una discusión y lo que más incomoda a quienes critican las nuevas propuestas educativas, es que los estudiantes tengan que hacer un examen riguroso para obtener el título de bachiller y poder entrar a la universidad.

El problema es que uno de cada cuatro jóvenes españoles fracasan en sus estudios secundarios, según el Ministerio de Educación, por lo que el gobierno cree que ya es hora de recuperar la “cultura del esfuerzo”.

En España la educación es obligatoria entre los seis y los 16 años de edad y los que se resisten a continuar a los 17 años, pueden optar a una capacitación técnica, denominada garantía social, para que entren de inmediato al mercado laboral.

Pero en los colegios hay problemas de aprendizaje e indisciplina por la flexibilidad de la enseñanza y debido a que algunos jóvenes desde los 14 años se niegan a estudiar, aunque por ley deben acudir a las aulas y los maestros tampoco pueden expulsarlos.

Las naciones europeas, entretanto, se preparan para una competencia económica más fuerte a partir del año 2004 cuando se sumen a la unión otros diez países, muchos de ellos con ventajas porque sus economías operan con bajos costos laborales y mano de obra muy calificada en ciertas áreas.

Entonces España necesitará una mayor fuerza laboral, mejor entrenada y más emprendedora, o tendrá que recurrir a la contratación de extranjeros o inmigrantes, como ya se percibe en algunos sectores productivos.

Sólo el 12 por ciento de los españoles parecen dispuestos o en condiciones de trabajar en el extranjero y los empresarios de la región afirman que la movilidad laboral será más necesaria para elevar la competitividad de sus negocios, indican analistas de Bruselas, la sede de la UE.

España, cuyo desempleo ya supera el 12 por ciento, la tasa más alta entre las quince naciones, también presenta el mayor nivel de desocupación juvenil equivalente al 11.4 por ciento.

“La libertad de movimiento de personal cualificado contribuirá al desarrollo de una economía basada en el conocimiento”, pronosticó el comisario de comercio interior de la Unión Europea, Frits Bolkestein.

Aunque el tiempo apremia, la sociedad española discute si la prueba general de bachillerato es muy exigente o no, a pesar de que la propuesta de ley indica que los estudiantes tendrán hasta cuatro oportunidades para aprobarla.  

Editorial
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