El 13 de marzo a las 2:30 de la tarde, en los semáforos de Unión Fenosa central, Managua, fui blanco de un robo con fuerza realizado dentro de mi carro. Después del susto, lo primero que hice fue cancelar tarjetas de crédito y de bancos.
Me dirigí al Distrito No. 3 de la Policía, en donde me encontré con jóvenes estudiantes y señoras que llegaban por lo mismo: denunciar que fueron robadas. Un teniente me acompañó al lugar de los hechos, inclusive nos metimos al asentamiento cercano al asalto a buscar al ladrón.
Fue deprimente caminar por esas calles pues lo que uno ve es la miseria en la que se vive: bares de mala muerte, billares clandestinos, etc. la búsqueda no tuvo el éxito esperado, pero al menos me quedé más tranquila del esfuerzo realizado por encontrar mis documentos.
En la noche llamé a mi celular y el ladrón contestó pero no me dejó hablar y colgó. Este es el 5to. asalto del que soy víctima.
Hago un llamado a la Policía para que instale una vigilancia permanente en los lugares donde existe más delincuencia (los policías saben muy bien cuáles son esos lugares estratégicos). Debemos combatir este flagelo porque dentro de poco no podremos estar seguros ni en nuestras propias casas.
Claudia Valle Núñez