Antes en los penales del país existían muchas restricciones para que los internos pudieran introducir alimentos y materiales de primera necesidad, ahora las cárceles son un poco más tolerantes y más abiertas en su régimen disciplinario.

Penales requieren mayor presupuesto

Solamente seis córdobas son asignados para la alimentación diaria de cada reo La atención médica es una de las demandas más urgentes de la población penal Juan Rodríguez [email protected] Un reciente informe de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), el primero de esa institución, sobre el presupuesto que otorga la Asamblea […]

  • Solamente seis córdobas son
    asignados para la alimentación
    diaria de cada reo
  • La atención médica es una de las demandas más urgentes de la
    población penal

Juan Rodríguez [email protected]

Un reciente informe de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), el primero de esa institución, sobre el presupuesto que otorga la Asamblea Nacional al Sistema Penitenciario Nacional (SPN), indica que “lo que asignan no cubre las necesidades básicas del Sistema… es minúsculo, lo que no permite mejorar las condiciones de las personas privadas de libertad”.

Ex funcionarios del SPN valoran que el actual presupuesto es “infrahumano”. Aunque las partidas “han ido en ascenso, no obstante, el poder adquisitivo de dicho presupuesto ha ido en descenso, determinado por el deslizamiento cambiario y el incremento en el precio de los productos, agravado por el crecimiento de la población penal”.

El informe señala que en 1992 los gastos corrientes (en dólares) fueron de 3.49 por interno por día, pero ya para 1997, descendió a 2.37, lo que significa un 30 por ciento menos por reo.

En el análisis hecho entre 1992 y 1996 por la PDDH se puede observar que los rubros que más absorben el gasto presupuestario de los penales son los salarios de los funcionarios, con el 43.7 por ciento del total del presupuesto nacional, no obstante, los alimentos para los internos llegan sólo a 24.6 por ciento, paradójicamente, lo destinado para la compra de medicinas apenas supera el 0.6 por ciento.

En 1992 el presupuesto del SPN fue de 19 millones 709 mil 574 córdobas; en 1995 fue de 29 millones 658 mil 911 córdobas; en 1996 la Asamblea Nacional lo incrementó tímidamente hasta 36 millones 636 mil 786 córdobas.

Para el año 2001 el presupuesto destinado para los ocho penales se elevó hasta 89 millones 477 mil 376 córdobas, pero según otro informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), “continúa siendo insuficiente frente a las necesidades cada vez más crecientes de esta institución”.

El presupuesto más alto asignado por la Asamblea Nacional en la historia del SPN fue precisamente el año pasado, sin embargo este año fue drásticamente reducido a 65 millones 013 mil 021 córdobas. Sólo en salario de los 1,042 funcionarios que tiene actualmente el Sistema se gastan 18 millones 785 mil 316 córdobas.

Algunos directores consultados por LA PRENSA, y el mismo informe de la PDDH revelan que uno de los principales problemas en el SPN es lo destinado para la alimentación de cada reo. Para la alimentación de cada reo se gasta unos 6 córdobas por día, mientras que en Bluefields el gasto es de 10 córdobas.

En 1999, el doctor William Frech asumió por algunos meses la dirección general del SPN, desde entonces se mejoró sustancialmente la alimentación en los penales. El contenido calórico y nutritivo se mejoró bastante durante la administración Frech, que alcanzó las 2m000 y 2m500 calorías, llegando a cumplir la recomendación de las Naciones Unidas.

En otro orden, el presupuesto general para el SPN para este año contempla una partida para ejecutar cuatro proyectos de inversión que permitirá la construcción del Centro Penitenciario de Mujeres; el Centro Especial para Adolescentes, el Sistema Penitenciario de Estelí y rehabilitar el Sistema Penitenciario de Tipitapa.

SOBRE EL PERSONAL DEL SPN

El personal del SPN en el país es de 1,042 funcionarios. El 79.3 por ciento del total de planilla del SPN son cargos del personal de seguridad, es decir, 826 funcionarios que son custodias, personal de registro y tratamiento, que son cargos sustantivos dentro de los penales. El resto, es decir, 9.8 por ciento (unos 102 funcionarios) es personal administrativo; el 6.4 por ciento (66 funcionarios) personal de apoyo general, y sólo un 2.35 por ciento (24 personas) corresponde a personal de salud.

Cabe destacar que al hacer una revisión en la atención médica en la Cárcel Modelo de Tipitapa en 1999 —que tiene una población penal de unos 2,098 internos (la mayor del país)— se encontró que para atender las necesidades del penal sólo hay 12 funcionarios de salud.

En 1999, el personal médico y de psicólogos atendió 39,344 consultas de enfermería, el personal paramédico y de psicólogos fue incrementado en este período, pero sigue siendo insuficiente, según valoración del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

En Tipitapa se atendió 1,785 consultas psicológicas, se puede concluir que 313 internos de un total de 2,098 reos no tuvieron atención básica o psicológica.

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos señala que “el personal es insuficiente, lo que impide resolver satisfactoriamente la parte recreativa de las personas privadas de libertad, esta situación produce inconformidad en la población penal, que reclama ese derecho”. Casualmente los amotinamientos de 1998 y 1999 se debieron a reclamos de los internos a sus horas de sol semanales, horas recreativas, mala alimentación y supuesto maltrato de los funcionarios.

Muchos males que arrastraban los penales han venido siendo resueltos poco a poco, y prueba de ello es que en los dos últimos años no han estallado actos de violencia en ninguno de los reclusorios, ni se han dado fugas masivas.

“SISTEMA DE PROGRESION” EN EL SPN

Cuando una persona es condenada por un judicial o está procesada y llega a cualquier penal, inicia un tratamiento reeducativo que los funcionarios de los penales llaman “Sistema de Progresión”, el cual establece cinco modalidades, de las cuales progresan los internos hasta que logran obtener su libertad.

Estas modalidades o regímenes son: Adaptación, Laboral, Semiabierto, Abierto y de Convivencia Familiar.

La progresión de un reo de un régimen a otro depende de la disciplina y conducta del interno, no tener causa criminal pendiente, haber demostrado buenas relaciones con el colectivo de internos, y la demostración de actitudes de responsabilidad y autocontrol dentro del penal, explicó el subcomandante Darvin Centeno, jefe de penal de Juigalpa, Chontales, el segundo más grande del país, después de la Cárcel Modelo de Tipitapa.

El régimen de adaptación es el primero de los tratamientos en el SPN, y dura aproximadamente seis meses. Aquí los reos permanecen en sus celdas con un estricto control y vigilancia, con limitada participación en las actividades culturales y recreativas.

El siguiente tratamiento, por cierto el más cotizado por la mayoría de los internos, consiste en que los privados de libertad están ubicados en galerías, en celdas sin candados. Cabe destacar que todos los regímenes en el SPN son voluntarios, el reo acepta el tratamiento reeducativo y se integra a las actividades productivas que existan en el penal.

En el régimen semiabierto los internos permanecen en las instalaciones dentro o fuera del penal, bajo condiciones mínimas de seguridad, pero integrados al trabajo productivo, agrícola o artesanal.

En tanto el régimen abierto se diferencia porque los reos no tienen vigilancia permanente, ellos se autorregulan, pero hay un funcionario del SPN que vela por ellos y evalúa sus actividades.

El último régimen es el de convivencia familiar, aquí el privado de libertad se integra a su núcleo familiar, hasta cumplir su condena, desarrollando actividades comunes de todo ciudadano, pero igual siempre bajo la fiscalización de un funcionario reeducador del SPN.

UBICACION Y POBLACION PENAL

Managua: Cárcel Modelo de Tipitapa con 2,098 reos, representa el 41 por ciento de la población penal de Nicaragua; Cárcel de mujeres (La Esperanza), 132 internas, 3 por ciento.

Juigalpa: Cuisalá, Chontales, 734 internos (13 por ciento).

Matagalpa: Waswalí, 598

(12 por ciento)

Estelí: La Chácara, 511 reos

(10 por ciento)

Granada: 511 reos (10 por ciento)

Chinandega: 470 reos

(9 por ciento)

Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS:

con 105 reos, el 2 por ciento.  

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