Vicente Padilla ha sido la sensación entre los lanzadores de los Filis en esta primavera.

Vicente Padilla impresionante

Padilla recibe elogios tras formidables presentaciones en la primavera Bob Brookover (Philadelphia Inquirer)[email protected] PORT CHARLOTTE, FLA.- Vicente Padilla es ya un icono en su nativo Nicaragua. Para llegar a eso, basta con ser probado en Grandes Ligas. “Todos en Nicaragua desean saber qué tal me va”, dijo Padilla a través de su interprete Ramón Henderson, […]

  • Padilla recibe elogios tras formidables presentaciones en la primavera

Bob Brookover (Philadelphia Inquirer)[email protected]

PORT CHARLOTTE, FLA.- Vicente Padilla es ya un icono en su nativo Nicaragua. Para llegar a eso, basta con ser probado en Grandes Ligas.

“Todos en Nicaragua desean saber qué tal me va”, dijo Padilla a través de su interprete Ramón Henderson, coach de bullpen de los Filis. “Tienen pocos jugadores que llegan a Grandes Ligas. Así que por donde voy, la gente me reconoce. Eso me hace sentirme muy bien”.

En su hogar del béisbol en Filadelfia, Padilla es principalmente conocido como uno de los cuatro jugadores que los Filis adquirieron cuando negociaron a Curt Schilling a los Diamondbacks de Arizona.

¿Le gustaría ser conocido por algo más?

“Seguro”, dijo él.

Esta es la oportunidad de Padilla para lograrlo. Y en lo que va de la primavera, prácticamente lo ha logrado.

Ya que le dieron la oportunidad de competir por el puesto número cinco en la rotación de abridores, Padilla –aún cuando el manager Larry Bowa no lo admita- ha emergido como el principal candidato con una serie de salidas dominantes. Incluida entre ellas, la del viernes ante los Rangers de Texas y su alineación repleta de futuros miembros del Salón de la Fama.

En 5.2 innings, Padilla permitió seis hits y sólo dos carreras contra un equipo cuyo average es de 7.4 anotaciones por juego en esta primavera. Padilla ponchó a siete, incluyendo dos veces cada uno a Alex Rodríguez y Juan González. Los Filis ganaron 8-3.

“Me gustó mucho”, dijo Alex Rodríguez. “El tiene un bello brazo y muchos movimientos en su bola. Es realmente electrizante”.

Rafael Palmeiro también estuvo entre las víctima de los ponches de Padilla.

“Padilla puede pitchear, pero eso ya lo sabía desde antes del juego”, dijo Palmeiro. “Yo escuché que él está batallando por un puesto en su rotación. Olvídense de eso. Él es su pitcher número uno”.

Bowa no fue tan enfático.

“Él tiró bien”, dijo el manager. “Muy bien”.

Después de permitir un par de hits en el primer inning a Rodríguez y González, Padilla usó su dominante bola rápida y su refinada curva, para retirar a 11 en fila antes de permitir un sencillo de Gabe Kapler en el cierre del quinto inning.

Luego vino su error más grande: con 2 y 2, uno de los elogiados sliders de Padilla se quedó alto y el novato tercera base Hank Blalock lo golpeó con fuerza para un jonrón de dos carreras sobre la cerca del jardín derecho.

Quizá el mejor inning de Padilla fue el sexto. Después de permitir hits a Frank Catalonotto e Iván Rodríguez para comenzar el inning, el ponchó a Alex Rodríguez y Juan González antes de dar paso al relevista Allen McDill.

Él dejó el montículo en medio de una ovación de la multitud congregada en el Charlotte Stadium, que tenía una buena proporción de fanáticos de los Filis.

“Este fue un gran paso para mí”, dijo Padilla. Si yo quiero hacer el equipo, tengo que enfrentarme a un line up como este”

Bowa reconoció que algunos podrían ser eliminados de ser candidatos de la lucha por el quinto puesto en la rotación, pero fue cauteloso al elogiar a Padilla y cómo se sentía acerca de la competencia por el sitio final entre los abridores.

“Faltan dos semanas”, dijo el manager. “Eso se resolverá solo”.

Cuando los Filis adquirieron a Padilla de los Diamondbacks justo antes de la fecha tope para las negociaciones hace dos temporadas, fue promovido como el cerrador del futuro para el equipo. Ese anuncio estuvo basado en la habilidad de Padilla para tirar 95 millas, una mercancía que los Filis no tenían en su organización en ese momento.

Padilla, sin embargo, tuvo dos importantes fallas cuando llegó a Filadelfia: no tuvo un pitcheo para complementar su bola rápida y todavía tenía mucho que aprender sobre pitcheo.

Por consiguiente, el se esforzó en su rol de relevista de Grandes Ligas y se frustró con su situación.

“Esto ha sido difícil”, dijo Padilla, cuando se le pidió que describiera sus dos primeros años en Filadelfia. “Yo no he estado consistente con el equipo de Grandes Ligas”.

Posiblemente el momento clave para Padilla, vino en julio pasado cuando fue enviado a los Barones Rojos de Scranton en Triple A, para hacerle un espacio a Nelson Figueroa.

Padilla, de 24 años, dio la bienvenida felizmente a su democión porque esto significaba que iba a tener la oportunidad de pasar al papel de abridor.

“Fue un alivio”, dijo Padilla. “No estaba pitcheando en Filadelfia y necesitaba empezar a hacer algo”.

Además de pasar a la rotación, Padilla afiló también su curva bajo la tutela del ex-coach de pitcheo Goose Gregson, quien ha tomado un trabajo similar ahora en los Medias Rojas de Boston.

“El Goose (Ganso) realmente me ayudó a desarrollar mi bola de rompimiento”, dijo Padilla.

Padilla estuvo con 7-0 y 2.42 en efectividad en 16 aperturas con el Scranton la campaña pasada. Algunas de esas aperturas, fueron presenciadas por Amaury Telémaco, el pitcher que ganó la batalla por el quinto puesto en la rotación el año pasado y que está luchando por regresar de una cirugía en el hombro.

“Nadie podía conectarle”, dijo Telémaco.

Un line up con futuros miembros del Salón de la Fama, tuvo ese mismo problema el viernes.   

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