Fabián [email protected]
¿GOBIERNO?
Llamarle gobierno a quienes tuvieron en sus manos el poder los últimos cinco años, es otorgarles más mérito del que se merecen. El “clan Alemán”, como se ha visto, por lo que menos estuvo preocupado fue por gobernar. Sus intenciones siempre fueron otras. Y ni siquiera se preocuparon por taparlo mucho, porque desde su lógica ése era el botín que se merecían por sus correrías electorales.
EL CASCABEL AL GATO
El muñeco que dejaron está podrido. Por donde se toque sale pus. La DGI, Aduanas, el INSS, Iniser, Canal 6… ¿qué parte quedó sana? El problema es que este grupo de ciudadanos diseñó un sistema de corrupción que invadió todo el Estado, involucró en mayor o menor medida a casi todos los funcionarios, de tal forma que al halar un hilo se viene todo abajo, incluyendo al dueño de la mano que hala el hilo. Es una forma de apostar a “todos libres o nos hundimos todos”. ¿Quién le pone el cascabel al gato?
PREGUNTA
¿Hasta cuándo los cargos que gozan de inmunidad van a seguir siendo refugio para delincuentes?
PLAGA
Estos jueces suplentes son una plaga. Que me perdonen las excepciones, que seguramente las habrá, pero el estereotipo que la opinión pública percibe es el de aquellos personajes a quienes no les importa meterse hasta las narices en el lodo, dictar un sobreseimiento, cuando por razones naturales o artificiales, el juez les deja la silla por un rato. Digo artificiales o naturales porque siempre queda la sospecha que el juez titular deja su silla, precisamente para que el suplente, ese desconocido terrible, haga el trabajo sucio.
FALTA DE PRUEBAS
¿Cuánto cuesta un sobreseimiento definitivo en este mercado de la justicia? De qué sirve que se demuestre hasta la saciedad un delito si al final ¡pum! aparece de la nada un juez suplente y suelta un sobreseimiento bajo un único argumento: falta de pruebas. Pero se demostró que la medicina salió y nunca llegó, que estuvo en las manos de ellos… “No, falta de pruebas…” Pero si ésta es la ruta del cheque, salió de Petronic hacia la DGI, de ahí a Multicambios y después a la bolsa de… “No, falta de pruebas”. Pero, si lo mató a sangre fría en la puerta de su casa, él mismo lo confesó… “No, falta de pruebas”. Al final, la Corte termina destituyendo a estos jueces suplentes que nunca encuentran pruebas suficientes para condenar a nadie, pero el mal ya está hecho, la justicia yace malherida en el suelo.
EL LEAL FISCAL
El Fiscal, don Julio Centeno Gómez, se queja de que no lo tomaron en cuenta para el escándalo que sacude al Canal 6. ¿A alguien en su sano juicio se le ocurre que el caso hubiese llegado hasta donde llegó en las manos del doctor Centeno? Posiblemente no se lo han dicho con toda la claridad del caso: doctor Centeno, ni la ciudadanía ni las nuevas autoridades confían en usted. La explicación es sencilla: la mayor cantidad de delitos de corrupción contra el Estado terminan involucrando al doctor Alemán, persona que lo tiene donde está y por la cual usted siempre demostró una lealtad a toda prueba.