Silvio Avilez Gallo
La muerte de don Ernesto Rivas Solís. Es una gran pérdida para Nicaragua, especialmente para quienes como él lucharon hasta el final por desterrar odios y venganzas, como escribió hace unos días tan sólo, en sus comentarios que echaremos de menos.
Ahora ha encontrado la paz definitiva en un lugar donde lo negativo no tiene cabida. Que Dios haya acogido su alma y le permita disfrutar de la felicidad eterna.