- 37 muertos en menos de
24 horas
AFP
CISJORDANIA.- El Ejército israelí ocupó ayer casi toda la ciudad autónoma de Ramala (Cisjordania), en el marco de su operación de mayor envergadura en los territorios palestinos desde el inicio de la Intifada, cuya violencia se saldó con 37 muertos en menos de 24 horas.
En el norte de Israel, cerca de la frontera libanesa, seis israelíes murieron en un ataque armado contra sus vehículos, en el que también perecieron dos asaltantes armados.
El Ejército ocupaba toda Ramala, salvo el centro de la ciudad, y los tanques se encontraban a cien metros del cuartel general del presidente palestino Yasser Arafat. El gobierno israelí anunció el lunes que suspendía el sitio de más tres meses al que sometió al líder palestino en Ramala, cuando faltan dos días para la llegada del emisario norteamericano Anthony Zinni a la región.
En un comunicado publicado por la agencia oficial WAFA, la dirección palestina consideró que las sangrientas operaciones efectuadas por el Ejército israelí el lunes y martes estaban destinadas a sabotear la misión de Zinni.
La Autoridad Palestina pidió además al Consejo de Seguridad de la ONU que envíe “inmediatamente” observadores internacionales a los territorios palestinos.
En Nueva York, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, instó solemnemente al primer ministro israelí Ariel Sharon y al líder palestino a “alejar” a sus respectivos pueblos del “desastre”.
Por su parte, L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano, dedicaba en portada el martes un editorial muy crítico hacia Sharon, al que acusó de burlarse y de contradecirse al alternar ofertas de negociación con “ataques crueles”.
“Las declaraciones de apertura a la negociación del primer ministro Ariel Sharon contrastan trágicamente con los nuevos ataques crueles lanzados contra las ciudades autónomas y los campos de refugiados palestinos”, subrayó el diario católico.
Cinco palestinos murieron y otros diez resultaron heridos en la operación del Ejército israelí en Ramala, efectuada por un centenar de tanques y de vehículos blindados.
Un portavoz del Ejército precisó que los soldados “efectuaban registros casa por casa en busca de terroristas y de armas”. “Se trata de la más importante operación lanzada por el Ejército israelí desde el inicio de la Intifada”, afirmó.
Además, un palestino acusado de “colaboración con Israel” fue asesinado por palestinos y colgado de los pies en el mismo momento en que se llevaba a cabo la incursión.