- Asegura que es la “punta de lanza” para cambiar la imagen empresarial de la empresa
nacional de telecomunicaciones. Miguel García tratará de cambiar la cultura de la entidad, dejando a un lado la imagen técnica para convertirla en una opción de servicio eficiente al cliente para transformarla en una de las mejores de la región.
Gustavo Ortega Campos [email protected]
Es boliviano y sueco, aunque suene raro. Miguel García nació hace 40 años en Bolivia, pero se nacionalizó en Suecia, país que lo albergó desde sus años de adolescente y en donde logró convertirse en un profesional de la Economía, algo que ve ahora como un milagro cuando hace retrospectiva de sus andanzas juveniles.
Él mismo acepta que la mezcla de las dos culturas lo han hecho una persona peculiar, pues es dueño de un rigor propio de los escandinavos, principalmente en los horarios y actividades laborales, pero al mismo tiempo mantiene permanentemente un carácter jovial y cordial, propio de sus raíces latinas.
Hoy en día tiene el reto de convertir a la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) en eso, una empresa que mercadee un producto que satisfaga a los clientes, un producto diversificado, capaz de cumplir con la demanda de los diferentes segmentos de clientes.
Telia Swedtel AB, empresa de donde proviene, adquirió a finales de agosto del año pasado el 40 por ciento de las acciones de Enitel, en medio de una controversia que para García no interfiere para nada en los planes de expansión de la compañía, pues asegura que demostrarán que sí podrán hacerla una de las empresas más rentables de la región.
¿Qué pretende hacer la gerencia de Mercadeo y Ventas con un Enitel que históricamente se concibe como la compañía estatal más rentable, pero que ha estado envuelta en una maraña de señalamientos?
Estamos trabajando bastante, estamos analizando el entorno económico del país, el entorno legal, al mismo tiempo tenemos que conocer las necesidades del mercado nacional y su posición ante el mercado nacional, ver como está segmentado y conocer más al cliente. También estamos conociendo las tendencias tecnológicas, cuál es el futuro y cómo debemos prepararnos. Y obviamente estamos observando a la competencia.
¿De qué competencia habla?
A la competencia de Internet, transmisiones de datos y telefonía celular. Estamos viendo las promociones, tarifas, la publicidad, debemos conocer todo esto para poder realizar nuestros planes estratégicos.
¿Se refiere a los celulares?, ¿podremos esperar este año la incursión de Enitel en este mercado?
Estamos trabajando en diferentes frentes, tenemos retos en telefonía celular, tenemos urgencia, si yo pudiera salir mañana con una ampliación de la red con 50,000 líneas yo lo haría, si pudiera salir con una red de telefonía celular también lo haría.
¿Y qué atrasa?
Estamos trabajando, estamos acelerando el paso, no te puedo decir en cuánto tiempo lo tendremos, sólo te digo que estamos en eso. Lo que nos atrasa son los pasos que se deben de hacer, el hecho de construir, es el hecho de analizar dónde, cómo y cuándo, ver cómo se amplía la red.
Habló de segmentos de mercado, ¿piensan diversificar la oferta?
Por ejemplo, hemos identificado que hay una necesidad en las familias que tienen adolescentes, pues siempre están pegados al teléfono y no dejan hablar a los papás, o están en el chat o navegando en la Internet, aquí vemos una oportunidad. De ahí que pensamos desarrollar un paquete de servicios, un nuevo producto para las familias que tienen adolescentes.
Pero aquí la experiencia histórica es de unas telecomunicaciones caras, rezagadas y monotemáticas, ¿cuándo estaríamos viendo este nuevo mercadeo, suena bonito pero qué tan efectivo y rentable será?
Claro, nosotros tenemos urgencia, sabemos la necesidad de salir rápido al mercado, esta forma de mercadear y de identificar a los segmentos es con la idea de agregar valor agregado al servicio, hacer una modificación en las tarifas, dar una oferta atractiva, resaltar los beneficios y puede ser con prepagos para que las familias tengan control sobre los costos en el ejemplo de una línea para los adolescentes.
Estamos hablando de un servicio mejorado…
No hay duda, es lo que pasa con las pastas dentales y los cepillos dentales, los productos son los mismos, pero ¿qué pasa?, se les cambian pequeñas cosas, se han mejorado. Nosotros tenemos que trabajar así.
¿Pero se enfocarán sólo en las líneas telefónicas?
Por supuesto que no, Enitel es una empresa de telecomunicaciones, hasta ahora sólo hemos hablado de las líneas básicas, pero podemos diseñar promociones a las empresas, ofrecer servicios de banda ancha…
La venta de las acciones estuvo ligada durante años a una controversia política que al final involucró a la Alcaldía de Managua, ¿cómo demostrarán a los usuarios que ya hay una nueva cara en Enitel?
Este es un reto muy grande, trataremos de salir con la información siempre, seremos transparentes, nosotros no tenemos absolutamente nada qué ocultar, somos una empresa privada que siempre estamos buscando negocios internacionales y como cualquier empresa que busca negocios lo que hacemos es buscar lo más barato en el mercado y si te conviene cómpralo.
De lo que se trata es informar para poner claridad para vendernos, que la gente nos conozca, que sepa quienes somos, Enitel es la empresa de los nicaragüenses, es una empresa líder a nivel centroamericano. No hay nada que ocultar respecto al traspaso, ha habido turbulencias políticas pero eso ya pasó.
Todo suena bonito, pero ¿qué garantía hay de que sea efectivo?
Enitel nunca había tenido una gerencia de Mercadeo y Ventas, no había nada, hasta ahora yo la estoy conformando, estamos reclutando gente. Estoy conformando el área, viendo a las personas más idóneas, es un proceso largo y duro, además estamos apurados.
¿Cuánto estamos hablando en dinero con todos estos planes de inversión?
Nosotros hablamos de unos 500 millones de dólares en un período de 10 años, queremos priorizar los primeros tres años donde estaremos invirtiendo unos 200 millones de dólares.
Pasando a otro tema, usted es un boliviano nacionalizado sueco, ¿qué percepción tiene de Nicaragua desde esa peculiar mezcla cultural?
Yo tengo experiencia dentro de otros proyectos de Swedtel, estuve en Colombia, siempre hay una diferencia cultural bastante grande que en un principio cuesta aceptar, adaptarte y comprenderla, pero como yo soy latinoamericano tengo mi ascendencia boliviana para mí es más fácil comprender la cultura.
¿Pero que es lo más difícil?
(Risas…) En Suecia los horarios, las reuniones, las citas, todo lo que uno hace es a una hora que uno ha fijado, si es esa hora es a esa hora y si se dice que la cita es de una hora, es de una hora, no más. Si no hemos alcanzado concluir, pues se suspende y continuamos en otra nueva cita.
Es una cultura diferente; por ejemplo, en Suecia las organizaciones son bien planas y acá no, aquí son jerárquicas, entonces la comunicación tarda para llegar arriba y la toma de decisiones se alarga. En Suecia se trabaja siempre en equipo, las tomas de decisiones son colectivas, ahora venir acá donde se acostumbra centralizar, un grupo pequeño puede dificultar el avance, todo eso es lo que queremos cambiar.
¿Cómo lo harán?
Es una tarea ardua, es una labor dura, es algo que no se podrá hacer en un año, tardará más tiempo, pero sí tenemos la plena confianza de que lo vamos a lograr, tengo a mis colegas trabajando en eso, desde el principio he tomado la decisión de trabajar de acuerdo a los parámetros de la empresa en Suecia y transmitirlos.
Hay que delegar responsabilidades y sobre todo a los expertos… ellos son los que saben tomar las mejores decisiones, de ahí vine el liderazgo consultativo y no dictatorial, yo dialogo pero también pido consejos.
Tampoco hay que olvidar que nuestra razón de ser son los clientes, si nosotros no somos amables, si no sabemos escucharlos no tenemos futuro en el mercado, porque si se nos van al final cerraremos. Por eso atender bien al cliente será nuestra fortaleza.
Dos nacionalidades
Miguel García ha vivido la mayor parte de su vida en las gélidas tierras de Suecia, donde ahora tiene a su esposa y sus dos hijos varones, sin embargo su origen es boliviano, donde nació exactamente hace 40 años.
Al nacionalizarse como ciudadano de Suecia perdió su nacionalidad andina, algo que dice espera recuperar cuando se realicen reformas en el país escandinavo. “Voy a tratar de obtener la nacionalidad boliviana”, asegura.
Se considera una persona que pertenece a ambas culturas, por un lado se desarrolló profesionalmente en Suecia al igual que su experiencia profesional y empresarial como economista.
Llegó hasta las cercanías del Polo Norte a los 17 años por decisión propia una vez que sus padres le ofrecieron escoger su rumbo profesional en su natal Bolivia.
“Yo les dije a mis padres, elijo donde voy y ellos ofrecieron Estados Unidos y otros países de Latinoamérica, pero en un momento de rebeldía escogí Suecia, un país del que no sabía nada”.