- Organismo coordina tres proyectos en Jinotega, Matagalpa, Estelí, Madriz y Nueva Segovia
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El establecimiento de árboles maderables, energéticos y frutales, así como el uso de abono orgánico a base de pulpa de café, estiércol de vaca y paja de frijol son utilizados para rehabilitar aproximadamente 4,500 manzanas de café en la zona norte del país.
Los proyectos son financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y Winrock Internacional —organismo norteamericano que ejecuta proyectos en más de 40 países de América Latina, África, Asia y Europa del Este—, y es ejecutado por la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé).
Mario López Velásquez, técnico de Winrock Internacional, coordina tres proyectos relacionados con la rehabilitación del café en fincas de pequeños productores en los departamentos de Jinotega, Matagalpa, Estelí, Madriz y Nueva Segovia.
Mario cuenta su experiencia vivida con uno de los proyectos ubicado en Jinotega, en los municipios de Yalí y San Rafael del Norte, en donde están rehabilitando 625 manzanas de café y beneficiando con el proyecto a 395 pequeños cafetaleros.
El proyecto tiene la característica de buscar áreas degradadas (suelos desgastados por el mal manejo) para luego trabajarlas de tal forma que en un período determinado estas tierras vuelvan a ser productivas.
En este sentido este proyecto busca la forma de preservar las pocas fuentes de agua existentes y además se pretende a la vez mejorar los ingresos de los pequeños productores y por ende elevar el nivel de vida de éstos.
PERSIGUEN DISMINUIR LA CONTAMINACIÓN
Explicó que con este proyecto se pretende disminuir la contaminación del medio en que viven los agricultores, al combinar insumos químicos con orgánicos, técnica que ellos llaman “bajo insumos”.
La rehabilitación de las áreas degradadas las pretende reestablecer con la siembra de árboles de madera preciosa, tales como, Laurel Negro y Cedro, entre otros.
Este proyecto inició en agosto de 1999, su primera fase culminó en noviembre del año pasado y su segunda fase que ya inició culminará en septiembre próximo.
Un segundo proyecto es la rehabilitación de zonas cafetaleras usando lo que él llama “el manejo de tejido” consistente en la poda de las malezas existentes en las plantaciones de café para controlar las plagas y enfermedades, la regulación de la sombra en los plantíos y el trabajo de resiembra en el cultivo.
En este segundo proyecto se está beneficiando a 2,488 pequeños productores de café.
El especialista dijo que comenzaron a trabajar con plantaciones de café que tan sólo producían de tres a cuatro quintales de café oro por manzana (de exportación).
“Hoy en día estas mismas tierras tienen un rendimiento de 9.86 quintales de café oro por manzana, rendimientos que hemos logrado incrementar en tan sólo dos años de trabajo y que considero que para estos pequeños productores son rendimientos excelentes”.
Este proyecto al igual que el primero también inició en 1999 y la perspectiva de los pequeños productores es de llegar a elevar sus rendimientos hasta 15 quintales de café oro por manzana, superando los niveles promedios habituales que oscilan entre los 12 y 13 quintales oro por manzana.
Winrock Internacional es una institución sin fines de lucro, cuya misión es trabajar con la población para incrementar las oportunidades económicas, fomentar el uso sostenible de los recursos naturales, energía limpia (basada en material orgánico) y fomentar la protección del medio ambiente.
PULPA PARA ABONAR
Un tercer proyecto de Winrok Internacional consiste en aprovechar la pulpa del mismo café para transformarla en abono orgánico.
La utilización de la misma pulpa como abono para el café, según el técnico Mario López, reduce los costos productivosy además baja los efectos provocados por químicos en el medio ambiente.
En la actualidad este proyecto está trabajando en la construcción de aboneras orgánicas, en donde la mayor parte de materia prima para la creación de abono orgánico es la utilización de pulpa de café y la paja del frijol.
Ambos materiales se mantienen en las aboneras por un período de tres meses y posterior a este tiempo son utilizados como abono en los plantíos. Este abono puede aplicarse directamente en el suelo o bien en forma foliar (fumigado).
Además de este material, también se está utilizando estiércol de ganado bovino. Combinando de 10 a 12 libras de estiércol en cuatro litros de agua, con dos litros de suero y dos litros de melaza. Todo esto se deja fermentar en un bidón de plástico de 50 litros y aproximadamente a los 20 días está listo para ser aplicado.