Alberto Suhr
Desde que el ingeniero (Enrique) Bolaños asumió la Presidencia ha sido objeto de críticas y reclamos que han ido paulatinamente en aumento; apenas tiene dos meses de estar en el gobierno, y está buscando afanosamente cómo corregir los errores y abusos de varias décadas “de otros”.
No es tarea fácil, en especial cuando hay gente de ambiciones desmesuradas cuya única profesión es vivir del erario público y que atajan la tarea del mandatario.
No tenía él ni una semana de estar en la silla presidencial, cuando ya le estaban reclamando por miles de trabajos nuevos, para decenas de miles de viviendas, para que tuviera preso a fulano o a zutano, etc. Don Enrique llegó a administrar lo poco que dejaron otros y buscar cómo aumentar el patrimonio del país.
Conseguir todo esto lleva su proceso. Es obvia la buena fe del señor Presidente… hay que dejarlo gobernar en paz.