- Más de 200 habitantes de Catarina, municipio de Masaya, mantienen sus hogares con el trabajo constante de la jardinería. Con técnicas artesanales, manejan los viveros donde reproducen e ingenian nuevos injertos de plantas de la flora nacional o extranjera.
Maricely LinarteClarissa AltamiranoCORRESPONSALES /[email protected]
Sobre la Carretera Panamericana, antes de llegar al empalme hacia San Juan de Oriente y Niquinohomo, y sobre la calle principal de Catarina, se encuentran los pequeños jardines multicolores administrados por sus propietarios, quienes están a la expectativa de los visitantes que llegan a El Mirador o van de paso.
“Jardín El Huerto”, es uno de los tantos que se encuentran en la calle central de Catarina, su propietario Gerardo Ruiz, asegura que este puesto de venta es histórico porque fue el primero que establecieron dentro del casco urbano del “Pueblo Blanco”.
“Antes que Catarina fuera promovida turísticamente, nos decidimos a alquilar este local para vender plantas a los que entraban a visitar el Mirador”, dijo Ruiz, quien comentó que aprendió el negocio de su padre.
Un pequeño vivero de media manzana es de donde Gerardo Ruiz extrae, después de un año, las plantas que siembra para ponerlas a la venta. En este vivero reproduce las plantas que logra comprar fuera de Nicaragua o en el norte del país, para incrementar la oferta a la clientela.
GANANCIAS FAVORABLES
Aunque las ganancias en el bolsillo de Gerardo Ruiz facilitan mantener el sustento familiar de su esposa y sus cinco hijos, también invierte en la manutención del negocio: 350 córdobas en alquiler mensual y una misma cantidad en pago del servicio de agua.
Las ventas diarias en el “Jardín El Huerto” oscilan entre cien y 400 córdobas, los mejores días, que son los fines de semana, las ventas ascienden hasta los 3,000 córdobas, por la demanda de los visitantes.
Para elevar sus ingresos, , además de las plantas ofrecen tierra preparada con broza de arroz, aserrín, desperdicios de frijoles, arena poma o tierrita negra, como lo hace Ruiz, para obtener 10 córdobas extras por cada saco.
PROBLEMAS DE AGUA
La escasez de agua es el principal problema que enfrentan en su labor, coincidieron algunos jardineros de Catarina, seguido de la falta de capacitación técnica para el manejo de los viveros.
“Recibimos agua dos o tres veces a la semana, tenemos que rebuscarnos para llenar pilas y barriles, y poder regar las plantas en esos días, lo bueno es que el clima nos favorece un poco en algunas plantas”, dijo Ruiz.
María del Carmen Latino es otra de las dueñas de puestos de plantas afectadas por la escasez de agua. “Jardín El Almendro”, ubicado sobre la Panamericana en una extensión de media manzana, también es abastecido de agua dos veces a la semana.
FALTA CAPACITACIÓN
“Aprendimos de la necesidad”, es la frase común de la mayoría de los catarinenses dueños de jardines. María del Carmen Latino y Gerardo Ruiz coincidieron en que la capacitación técnica debe ser promovida para mejorar el manejo y las técnicas en los viveros.
“Inventamos y practicamos con injertos, porque no tenemos conocimientos. Esto es algo que se aprende por necesidad y que me enseñó mi familia”, aseguró Ruiz.
Eddie Gallegos, alcalde de Catarina, manifestó que existen problemas para organizar a los jardineros, porque sienten celos de que la competencia aprenda algunas de las técnicas que ellos manejan en los viveros. También temen que la Alcaldía los controle para elevar impuestos.
FUENTES DE EMPLEOS
Catarina tiene una población de 8,500 habitantes, de los cuales el 20 por ciento se dedica a la jardinería. Esto representa una fuente de atracción para el turismo extranjero, a pesar que ellos no son los principales compradores porque sólo visitan El Mirador.
A Catarina llegan anualmente 245,638 turistas, entre extranjeros y nacionales, pero la mayoría de los compradores de plantas son los visitantes nicaragüenses, dijo el alcalde de esta ciudad, Eddie Gallegos Gallegos.
“La jardinería se ha desarrollado en gran cantidad en los últimos ocho años, gracias a la ubicación de la ciudad y la belleza natural del Mirador, que genera un comercio espontáneo”, declaró el edil.
Con relación a la escasez de agua, dijo que esto representa un problema no sólo a los jardineros, sino también a los dueños de las empresas turísticas, así como a los propietarios de restaurantes.
“Estamos conscientes que tienen que proteger el manto acuífero, racionalizando el agua, como lo hacen en el municipio haciendo uso del servicio día de por medio”, expresó Gallegos.