Carlos Mikel EspinozaEspecial para LA [email protected]
Un grave problema del tráfico en Managua son los vendedores ambulantes de los semáforos, pues éstos durante las horas del día se toman las pistas tratando de vender su producto, lo cual causa algunos accidentes y mucho retraso en la circulación vehicular.
Los lugares más afectados son los semáforos de Rubenia, El Guanacaste, y los ubicados en Carretera Norte, donde cientos de vendedores deambulan peligrosamente en la vía desde tempranas horas de la mañana hasta muy entrada la noche.
Este problema se debe, según los conductores, a que los vendedores salen imprudentemente abalanzándose entre los carros y buses del transporte colectivo, con la intención de vender a los pasajeros agua o cualquier otro artículo que ofrezcan.
Bladimir Antonio Estrada, de 19 años, vendedor de agua en los semáforos de El Guanacaste, dijo que “es mejor vender en la vía, pues allí pasan los carros y resulta más fácil vender en este lugar que en la orilla de la carretera”.
De igual manera manifestó su tristeza por vender agua desde hace 2 años y no estudiar, tal como ha deseado siempre.
Además, afirmó que con los taxistas y buseros es con quienes ha tenido más problemas, porque éstos viajan a grandes velocidades, y cuando están estacionados, mientras el semáforo está en rojo, si uno de ellos se acerca a venderles algo, algunos pensando que los van a asaltar, los acusan de ladrones y de vagos.
Otra denuncia de los vendedores es que ocasionalmente llegan muchos asaltantes y “huelepega”, lo cual pone en riesgo no sólo a ellos, sino también a los conductores. Por tal razón hacen un llamado a la Policía Nacional para que se haga presente en esos lugares.
NO LO HACEN POR GUSTO
No obstante, dieron como principales razones de que estén allí, la falta de empleo y la gran necesidad de llevar el sustento a sus hogares. Además, afirmaron que nunca han ofendido ni robado a la gente, ya que son sus clientes.
Sin embargo, el ciudadano Julio García Molina, de 71 años, dijo que los vendedores interrumpen el cruce de la carretera, y que si uno no se quita de en medio “se te vuelan frente a los carros con tal de ganarle a los demás vendedores. Y si pongo la denuncia en la Policía de todas maneras no van a hacer nada”.
Otro ciudadano que se sumó a la protesta es el taxista Nelson Mercado, de 29 años, quien pide a las autoridades que “quiten a los vendedores de la carretera y que los ubiquen en la orilla para que no interrumpan el tráfico”. Pero a la vez reconoció que estas personas no están allí “por gusto”, sino por la grave situación económica que enfrenta el país.
Por su parte Ramón Pérez Pichardo, de 29 años, vendedor de gafas en los semáforos de Rubenia y con 8 años de dedicarse a este oficio, lamentó que los ciudadanos se quejaran de su trabajo, ya que ellos venden en esos lugares para llevarle “un bocado a la familia” y no desean causarle molestias a nadie.