El dominicano Moisés Alou ahora se enfundará en el uniforme de los Cachorros.

Aportará su talento

A pesar de las lesiones ha sido un bateador consistente Enrique Rojas Arizona/Ap.-Además de sus grandes condiciones como bateador, Moisés Alou llevará a los Cachorros de Chicago sus conocimientos sobre el triunfo. Alou, quien firmó un contrato como agente libre con los Cachorros para juntarse con su compatriota Sammy Sosa, ha sido un ganador desde […]

  • A pesar de las lesiones ha sido un bateador consistente

Enrique Rojas

Arizona/Ap.-Además de sus grandes condiciones como bateador, Moisés Alou llevará a los Cachorros de Chicago sus conocimientos sobre el triunfo.

Alou, quien firmó un contrato como agente libre con los Cachorros para juntarse con su compatriota Sammy Sosa, ha sido un ganador desde que llegó a las Grandes Ligas.

Aunque debutó con Pittsburgh, fue en Montreal (bajo las alas de su padre Felipe) que consiguió ser jugador regular y casi llevar el club hasta la Serie Mundial, de no haber sido por la huelga de 1994-95.

En una temporada que estuvo en Florida (1997) consiguió un anillo de campeón mundial y en tres de sus cuatro años en Houston, los Astros ganaron la División Central tres veces. Ésta es la misma división que los Cachorros pretender ganar en el 2002.

“Los Cachorros me buscaron porque conocen mi trayectoria como bateador, pero también como jugador importante en los momentos grandes. Vengo aquí para aportar mi talento y experiencia de 13 años en las Grandes Ligas”, dijo Alou.

Ganar no ha sido fácil para los Cachorros, ni aun con las grandes hazañas que ha realizado Sosa en los últimos tiempos. En 1998, cuando Sosa bateó 66 jonrones y ganó el premio de Jugador Más Valioso, el club logró avanzar hasta la primera ronda de los playoffs, pero no ganó un juego.

“Sosa ha cargado demasiado pesado en los últimos tiempos. Ahora estamos Fred McGriff y yo para darle una mano”, añadió Alou.

Para lograr su propósito de avanzar más allá de octubre en la temporada, los Cachorros necesitarán algo más que “una mano” de Alou.

Para un equipo que no alcanza la Serie Mundial desde 1945 y no gana una desde 1908, lo mejor que puede sucederle es que su nueva estrella tenga actuaciones parecidas a las de 2001.

Jugando apenas en 136 juegos, Alou bateó .331 con 27 jonrones y 108 carreras empujadas. Eso elevó sus números a .303, 202 jonrones y 834 remolcadas. Mientras, ha tenido que lidiar con muchas lesiones desde 1990.

Pero lo que más incidió para que los Cachorros agotaran todos los recursos para hacerse de Alou, incluyendo poner a Sosa a que lo llamara por teléfono, fueron sus números en situaciones especiales.

Alou bateó .424 contra los pitcheres zurdos y .323 con corredores en posición anotadora. Él es una de las razones para las grandes expectativas que tienen los Cachorros para el 2002, a pesar de que Alou comenzó la pretemporada lastimado.

“Cuando se cante playball el primer día, estaré en la alineación de los Cachorros. Creo que eso es lo que importa”, dijo Alou, afectado por dolencias en una costilla desde que se reportó a los Cachorros.

“En mi historial no aparecen muchas actuaciones en la pretemporada. Soy un jugador que vengo en condiciones desde mi casa en República Dominicana. No necesito largas sesiones de entrenamientos para estar listo a la acción”, agregó.  

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