- No quieren que Chávez cambie, quieren cambiar a Chávez
Jorge Calmet WagnerAFP
CARACAS.- La oposición en Venezuela, liderada por la cúpula empresarial y la mayor central obrera, mantuvo esta semana su presión sobre Hugo Chávez con el lanzamiento de un “pacto de gobernabilidad” sin el mandatario, al tiempo que busca una expresión política convincente.
Mientras el presidente del organismo coordinador empresarial Fedecámaras, Pedro Carmona, toca con pinzas lo que atañe a una pronta remoción de Chávez, su socio presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, brega por su alejamiento mediante un referéndum revocatorio, que la Constitución prevé en 1994, cuando Chávez cumpla la mitad de su segunda presidencia de seis años.
Además, Ortega amenaza con una huelga general para el 18 de marzo o antes. Desde que el 10 de diciembre los empresarios y la CTV coordinaran un exitoso paro nacional para que Chávez abrogue un paquete de 49 leyes, las más trascendentales en materia económica (tierras, hidrocarburos y pesca) mantienen una incesante presión sobre el mandatario, que entró en su peor momento en febrero, cuando el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, lo criticó abiertamente.
Bajo la mirada inquisidora de Washington, cinco militares activos se rebelaron individualmente contra Chávez desde el 7 de febrero, entre éstos un contralmirante y un general de la Fuerza Aérea, pidiendo todos públicamente su dimisión.
El director de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, auguró esta semana a corresponsales extranjeros que este año pueden producirse referéndums revocatorios contra el padre del Presidente, gobernador del llanero y suroccidental estado Barinas, Hugo de los Reyes Chávez, y el alcalde del distrito caraqueño Libertador (centro y populoso oeste capitalino), Freddy Bernal, que la oposición considera “emblemáticos del régimen”.
“La oposición no quiere que Chávez cambie, quiere cambiar a Chávez”, sentenció León.
No obstante, apuntó que “la oposición necesita tiempo para madurar sus líderes y consolidarse, porque sería la más afectada con la salida inmediata de Chávez”.