- En el Día Internacional de la Mujer se homenajeó y se reclamó el respeto e igualdad de oportunidades para este sector
AFP
PARÍS.- Como cada año, reivindicaciones, homenajes y manifestaciones marcaron en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, que esta vez tuvo como ejes principales la vulnerabilidad de las mujeres en los conflictos y la situación en Afganistán.
En Ginebra, varias agencias de la ONU y la Cruz Roja recalcaron el papel esencial de las mujeres en la sociedad y su vulnerabilidad en tiempos de crisis.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) recordaron que el 75 por ciento de los refugiados son mujeres y niños, particularmente expuestos a las consecuencias de los conflictos armados.
Paralelamente, relatores especiales de la ONU sobre los derechos de la mujer en América Latina, en África, y sobre la violencia contra las mujeres, hicieron un llamamiento común para pedir a todos los países que aún no lo han hecho que ratifiquen los tratados internacionales destinados a la protección de la mujer.
La Unicef, por su lado, recordó que cada minuto una mujer muere en el mundo durante el embarazo o al dar a luz.
La alta comisionada de la ONU para los Derechos del Hombre, Mary Robinson, celebró el acontecimiento en compañía de mujeres afganas, a las que rindió homenaje y para las que pidió protección.
Reunidas en París, varias ONG denunciaron que la violación es utilizada cada vez más como arma “estratégica” de guerra destinada a humillar y a aterrorizar, y cuyos efectos desastrosos son duraderos.
En Francia, el presidente Jacques Chirac pidió, en el marco de la celebración del Día de la Mujer, que la candidata a la presidencia de Colombia Ingrid Betancourt, secuestrada por la guerrilla, sea “liberada lo antes posible”.
Chirac rindió homenaje “a la valentía de esas mujeres que en el mundo, desde Birmania a Colombia, luchan por sus convicciones, por la democracia”.
Al mismo tiempo, en Colombia convocaban a una gran movilización femenina para que el próximo 16 de mayo se concentre y marche por las principales calles de Bogotá en protesta contra la guerra.
Las mujeres colombianas son víctimas, además de la violencia doméstica, de abusos y violaciones por parte de todos los actores del conflicto armado, de asesinatos selectivos, del desplazamiento y de la “economía de guerra que significa más mujeres pobres en Colombia”, de acuerdo con el manifiesto divulgado por el Movimiento Nacional de Mujeres contra la Guerra.
En Venezuela, la conmemoración tomó un sesgo político: el presidente Hugo Chávez, con el avispero revuelto por diarias manifestaciones simultáneas de rechazo y adhesión a su gobierno, desató ayer una doble movilización en el centro de Caracas de dos grupos de mujeres dispuestas a ganar las calles a favor y en contra de su gestión.
Música llanera y tambores alegraban a las chavistas, mientras sonoros instrumentos de viento entonaban el “¡se va!, ¡se va!, ¡se va!” contra Chávez.
En Rusia, el presidente Vladimir Putin lamentó en un discurso la discriminación femenina en la vida política de su país. “Nosotros tenemos muchos problemas en ese dominio”, dijo.
En Rumania, decenas de miles de mujeres se aglomeraron delante de las oficinas de la agencia del empleo de todo el país, con la esperanza de obtener uno de los 20,539 puestos de trabajo propuestos para la ocasión, que el ministro de Trabajo calificó de “regalo para las mujeres desempleadas”.
En la República Centroafricana, unas 5,000 mujeres se manifestaron en la capital, Bangui, para pedir una mayor movilización en la lucha contra el Sida, enfermedad que hace estragos en el continente.
Finalmente, las mujeres de China, elevadas al estatuto de la “mitad del cielo” por Mao Tse-tung, pagan las consecuencias del retorno a los valores tradicionales que se registra en el país y que las incita a quedarse en sus casas, según varias encuestas publicadas ayer por la prensa china.