- Policía llegó esta vez con dos buses de antimotines y ocho patrullas
Juan Rodríguez [email protected]
Don Cupertino Guido Soza y doña Mercedes Aburto denunciaron que la Policía Nacional utilizó “excesivo uso de la fuerza” para desalojarlos, a pesar que ellos no opusieron resistencia. Las autoridades llegaron con ocho patrullas más dos buses repletos de antimotines.
NO ES LA PRIMERA VEZ
Los desalojados explicaron que tienen más de 30 años de ocupar una propiedad ubicada en la esquina este del Cementerio General de Managua. Recordaron que en noviembre habían sufrido un primer desalojo, y que en esa ocasión ocuparon un tractor para botar los muros de la casa; pero después de la acción de ayer, de lo que había sobrevivido de la casa no quedó nada.
Don Cupertino denunció que durante el desalojo la Policía golpeó y luego esposó a su compañera de vida, María Isabel Gómez. “Me le pusieron las esposas. Es prohibido ponerle esos aparatos a una dama. Además, ella no es ninguna criminal ni realizó ningún delito”, indicó.
ALEGATOS
Guido explicó que la señora María Lidia Sirias Orozco es la que demanda este terreno, aduciendo que se lo compró a Simeón Rizo cuando éste era ministro del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.
Aseguró que desde hace tres años vienen siendo “hostigados” por los presuntos dueños. “Nosotros tenemos solvencia de la Oficina de Ordenamiento Territorial, OOT, y nos protege. Por ese pleito por la propiedad se abrió juicio sobre la posesión del terreno”, manifestó el anciano.
COMPORTAMIENTO ANTIÉTICO
Aseguró que Alfredo Rodríguez Salguera, del Juzgado Tercero Local Civil de Managua, se personó con decenas de policías. “En el terreno había una mujer anciana, niños, mujeres, y yo, que soy un viejo. Los policías se lucieron nuevamente con prepotencia y vociferaron un montón de vulgaridades contra nosotros y algunos resultamos golpeados”, denunciaron los afectados.
“¡Te callás o mirás que hacés!, vieja tal por cual, y le pusieron las esposas. ‘Quitame esto’, decía mi esposa llorando y ningún policía le hacía caso, a pesar que le estaban dañando sus manos”, aseguró el afectado.
Denunció que su yerno, Marvin Antonio Delgado, fue detenido y trasladado al Departamento Dos de la Policía. Los afectados dijeron que el juez que llegó a desalojarlos había sido recusado tres veces por considerar que se ha parcializado en esta querella. “¿Quién vela para que la justicia no se incline siempre ante los ricos y poderosos?”, preguntó don Cupertino.