Roberto Orozco B. [email protected]
El gobierno de los Estados Unidos dio su beneplácito al nombramiento del empresario Carlos Ulvert como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Nicaragua ante ese país, confirmó ayer la Cancillería de la República.
El plácet del gobierno estadounidense fue notificado a la Cancillería por medio de una nota diplomática que ayer envió a esa institución la embajada de los EE.UU. en Managua, conforme se informó.
Según destaca en una nota de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ulvert “se ha destacado en el sector empresarial privado de diversos países y en especial en Nicaragua, tiene un Master en Administración de Empresas de la Universidad de Harvard y un postgrado en Economía y Ciencias Políticas en el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia”.
Con el nombramiento del nuevo embajador nicaragüense en Washington, se originó una polémica sobre la viabilidad política de esa designación, porque se señalaba que Ulvert ostentaba la nacionalidad norteamericana y, de acuerdo con la Constitución, esto no podría ser.
Sin embargo, el asunto se dilucidó luego que la misma Cancillería se amparara en el tratado de doble nacionalidad Zelaya-Taft, ratificado por Nicaragua en 1912, y según el cual establece que un nicaragüense que había adquirido la ciudadanía estadounidense bajo las condiciones de este convenio, podía renunciar automáticamente a ésta con solamente restablecer su residencia en Nicaragua con la intención de no volver a los Estados Unidos.
El gobierno consideró que Ulvert, quien regresó a Nicaragua en 1996, ya en 1998 había cumplido con esa condición. También argumentó que cuando se le designa en el cargo, recientemente, ya había cumplido con la condición que establece la Constitución, de haber renunciado a la ciudadanía estadounidense por lo menos cuatro años antes.
La Cancillería informó que el ahora embajador Ulvert “desempeñará una función crucial a cargo de la Embajada de Nicaragua en Washington, en la tarea de profundizar las excelentes relaciones de amistad y cooperación existentes, así como liderar las reuniones y actividades en el marco del Sistema de la Integración Centroamericana que corresponden a Nicaragua como Presidencia protémpore de Centroamérica, y particularmente impulsar las negociaciones encaminadas a concretar un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos”.