- Todos los ocho jueces del Crimen de Managua deberán decidir qué hacer con él
- Se espera que otros demandantes le abran nuevas causas en los juzgados
Mario Sánchez P. [email protected]
Son tantas las víctimas a quienes un hombre supuestamente estafó con altas sumas de dinero, que ya no hay juzgados en Managua para procesarlo. El acusado, que guarda prisión en las celdas de la División Cuatro de la Policía Nacional en Managua, es Javier Alejandro Fugón Ubilla, que enfrenta 15 juicios en los juzgados del crimen.
Esa cifra crecerá, porque hay otras personas que lo acusan de que también les vendió la misma casa ubicada en Ciudad Jardín, o les hizo préstamos dando como garantía prendas ajenas.
¿QUIÉN POR EL RÉCORD?
Fugón Ubilla, que parece competir con los hermanos Centeno Roque en la cantidad de acusaciones en los Juzgados del Crimen de Managua, enfrenta dos juicios en el Juzgado Primero de Distrito del Crimen de Managua, por supuestas estafas y estelionatos; falsificación de documentos públicos e identidades.
Otros tres juicios contra Fugón Ubilla se encuentran en el Juzgado Segundo de Distrito del Crimen; tres más en el Juzgado Tercero de Distrito, otros dos en el Cuarto de Distrito, uno en el Quinto, uno en el Sexto, uno en el Séptimo y dos en el Octavo de Distrito del Crimen de Managua. Todos los juicios son por estafa y estelionato, o sólo estafa, o sólo estelionato.
INVOLUCRÓ HASTA A SU MAMÁ
La mamá de Fugón Ubilla, doña Thelma Ubilla Reyes, también está acusada de los mismos delitos en el Juzgado Segundo de Distrito del Crimen de Managua, pues según la escritura número 05, elaborada el 13 de enero de 1998 por el notario Rolando Salvador Sanarrusia, ella le vendió a su hijo la casa K-34, ubicada de Pollos Estrella 25 varas al sur, en Ciudad Jardín, por la que él habría recibido 250,000 córdobas.
En las cárceles de la División Cuatro de la Policía de Managua, Fugón Ubilla declaró a LA PRENSA que él no ha cometido ninguna de las 19 estafas y estelionatos de que se le acusa, y que jamás vendió la casa K-34 de Ciudad Jardín.
DEMOSTRARÉ MI INOCENCIA
Argumentó que él demostrará su inocencia; que todos los que lo acusan son prestamistas que le dieron dinero en préstamo, a quienes no pudo pagar por dificultades en los negocios, y ahora ellos inventaron y elaboraron escrituras diciendo que él les vendió la casa.
Sostuvo que le abrieron juicios en todos los juzgados para desesperarlo y que no pudiera defenderse. “Son los mismos que me hicieron las mismas acusaciones montadas. Sólo él faltaba (Julio César Correa Montenegro, que ya había inscrito la propiedad a su nombre)”, reafirmó.
Esta casa está inscrita en el Registro de la Propiedad bajo el Número 51,482, Tomo 2017, Folio 215, Asiento 5, del Libro de Propiedades del Registro de la Propiedad de Managua, a nombre de Julio César Correa Montenegro, cédula 001-261059-0002L, quien el 2 de noviembre de 2000, pagó 290,000 córdobas (22,000 dólares) a Fugón Ubilla, según la escritura 1,656, elaborada por el abogado Víctor Hugo Mercado Castro.
FALSIFICACIÓN DE IDENTIDAD
El escándalo estalló cuando Javier Alejandro Fugón Ubilla supuestamente falsificó la escritura y la identidad de Julio César Correa Montenegro, usando la cédula 001-030864-0023D, con la fotografía de otro hombre que se hace pasar como Correa Montenegro, quien entrega la vivienda como garantía prendaria a Rheal Coupal, quien le dio un préstamo.
El falso Julio César Correa Montenegro, que aún no ha sido identificado por la Policía, recibió 137,813 córdobas (10,000 dólares), transacción en la que Fugón Ubilla se hace pasar como testigo. El préstamo supuestamente lo tramita el gestor Jorge Guillermo Duarte Enríquez, a quien ahora Fugón Ubilla dice desconocer.
El verdadero Julio César Correa Montenegro logró inscribir la casa K-34, pero doña Rosa Argentina García Aguilar, propietaria de Vidriería Molina, no pudo registrarla porque Fugón Ubilla se la vendió después. Ella mostró escritura de compra venta de la casa, elaborada el 25 de marzo del 2001, por la que Fugón Ubilla supuestamente recibió 24,000 dólares.
García Aguilar afirmó que por presiones suyas, Fugón Ubilla le entregó un cheque de un banco de Miami, el que también fue rebotado porque la cuenta estaba cerrada. Este juicio de estafa y estelionato se encuentra en los juzgados primero y segundo de Distrito del Crimen de Managua y en el Quinto de Distrito del Crimen.