- Fieles dicen que estatuilla de místico italiano lloró sangre
AP
ROMA.- Al grito de “¡Milagro! ¡Milagro!”, millares de fieles se congregaron ayer en una plaza de la siciliana de Mesina para ver una estatuilla del místico italiano padre Pío que, según dijeron algunos, derramaba lágrimas de sangre.
Las versiones sobre estatuas que lloran no son inusuales en Italia. En 1995 se reportó más de una docena. Pero la actual en Mesina causó conmoción porque Pío, un monje que murió en 1968, era particularmente venerado por los fieles y será santificado en junio por el papa Juan Pablo II.
El Vaticano ha tomado dichas versiones con cautela y prefiere dejar la reacción a los obispos locales.
El episodio de Mesina ocurrió en la plaza frente a la Iglesia de la Señora de Pompeya.
Un sacerdote del templo, el padre Innocenzo, dijo que los fieles empezaron a congregarse el martes por la noche frente a la estatuilla.
Un peatón observó a eso de las 11 de la noche del martes que fluía un líquido rojo, dijo una agencia noticiosa, y agregó que la policía local tomó una muestra del líquido para analizarla.
El padre Pío es inmensamente popular. Su beatificación (primer paso hacia la santificación) en la Plaza de San Pedro en 1999 atrajo a una de las mayores multitudes, y se anticipa otro tanto para su canonización en Roma el 16 de junio.
El monasterio donde murió a los 81 años, en San Giovanni Rotondo, en el sudeste de Italia, atrae a unos siete millones de peregrinos por año, aproximadamente la misma cantidad de los que concurren a Lourdes en Francia.