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MADRID.- Deportivo La Coruña le arruinó al Real Madrid los festejos de su Centenario este miércoles al ganarle 2-1 la final de la Copa del Rey en un estadio Santiago Bernabeu vestido de gala.
Sergio González y Diego Tristán marcaron los goles del Deportivo a los 6 y 38 minutos, respectivamente. Raúl González anotó el del Madrid a los 58.
La vez anterior que el Deportivo ganó este trofeo fue en 1995 frente al Valencia en este mismo escenario.
Real, que preparó una gran fiesta, se quedó con las ganas de alzarse con su título 18.
El Deportivo comenzó el encuentro tomando la iniciativa y se encontró con la ventaja temprano, con una jugada concebida por Tristán, con un medido pase a Sergio González, que le hizo una gambeta a Fernando Hierro, y dentro del área disparó raso, introduciendo el balón entre las piernas del arquero César Martín.
Con el marcador a su favor, los deportivistas se retrasaron y esperaron a la escuadra merengue en su área apelando al contragolpe.
El Real Madrid tuvo dos oportunidades propicias para anotar los 10 y 19, pero el francés Zinedine Zidane malogró ambas.
En la primera su remate de cabeza se estrelló en el travesaño y en la segunda el arquero José Francisco Molina atajó su disparo sin dificultades.
El Real no encontraba la fórmula para acercarse con peligro al arco deportivista. Los centrocampistas del Deportivo, sobre todo el brasileño Mauro Silva, dominaron cerca de su parcela, recuperando balones y lanzando los contragolpes de su escuadra.
Siempre que el Deportivo llegaba al área merengue lo hacía con peligro, y la defensa del Real mostraba síntomas de nerviosismo.
El Deportivo amplió su distancia gracias a una jugada que inició el volante internacional Juan Carlos Valerón al frente del área.
Valerón abrió el balón a la banda derecha, por donde se descolgaba Víctor Sánchez, que llegó hasta la línea de fondo y centró hacia el interior del área, donde Tristán esperaba el balón para rematar raso.
El Real se hundió con el segundo tanto en contra. Desbaratado en todas sus líneas resistió con fortuna el huracán de juego de su rival.
Sánchez por la banda derecha y González por la izquierda superaban continuamente a la defensa merengue.