Los hijos de Abeda Asís, que resultaron afectados por el humo, reciben oxígeno de parte de los bomberos.

Fuego consume dos casas

En la vivienda donde se originó el incendio se estima una pérdida de 20,000 dólares Todos lograron huir de las llamas; sólo se reportaron afectaciones menores Amalia Morales [email protected] Dos casas con todos sus enseres se quemaron ayer en la Colonia Maestro Gabriel, en Managua, poco después de mediodía, luego que se sobrecalentara una lámpara […]

  • En la vivienda donde se originó
    el incendio se estima una pérdida de 20,000 dólares
  • Todos lograron huir de las llamas; sólo se reportaron afectaciones menores

Amalia Morales [email protected]

Dos casas con todos sus enseres se quemaron ayer en la Colonia Maestro Gabriel, en Managua, poco después de mediodía, luego que se sobrecalentara una lámpara de 20 voltios en una de las viviendas siniestradas. No hubo pérdidas de vidas humanas.

El incendio se originó en la casa de María Lourdes Betancourt, situada en el costado sureste de la parroquia Espíritu Santo.

A la hora del fuego estaban en el domicilio Abeda Asís, de 25 años, hija de Betancourt, en compañía de Abdel y Aminaba, sus hijos de uno y dos años respectivamente.

Asís contó que ella estaba lavando con uno de los niños a la par, cuando el humo asfixiante proveniente de la sala la afectó. Tomó a sus dos hijos. Sacó con éxito al primero. Pero ella y el niño más pequeño requirieron del auxilio de los vecinos para salir de la casa.

TODO ERA PROPICIO

Aunque Asís declaró que el “humo y la quema venían de la sala”, los bomberos indagaron que la mecha del siniestro fue la lámpara del cuarto, cuya cercanía con el techo provocó el fuego instantáneo.

La casa U-409, donde estaba Asís, se quemó con todo y sus pertenencias. No se salvó nada, según confió la afectada. Casi ningún objeto pudo sacarse de la casa de Julio Sandoval, ubicada a la par de donde se originó el siniestro.

Las llamas se propagaron de una casa a otra en cuestión de minutos. El viento a favor y el cielo raso de madera de los techos, proporcionaron combustible para el fuego, que se controló casi una hora después que ocurriera el desperfecto eléctrico.

El fuego movilizó al vecindario entero. Mientras decenas observaban la destrucción ocasionada por las llamas, unos pocos —los más cercanos— alejaron sus pertenencias de las llamas.

UNIDAD BOMBERIL

Las llamas fueron sofocadas por fuerzas del Benemérito Cuerpo de Bomberos y de la Dirección General de Bomberos (DGB), quienes llegaron al lugar del incendio unos 20 minutos después que comenzara.

Mario Viera, Subdirector de la DGB, detalló que movilizaron seis camiones y 30 hombres a la emergencia.

Los bomberos controlaron el fuego en 42 minutos. Para entonces, las llamas además de quemar por completo la casa de María Lourdes Betancourt, arrasaron con la de Julio Sandoval y ocasionaron daños en la cocina de Francisco Pérez.  

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