La “ciudad de dos pisos”, Boaco, conmemora el 107 aniversario de haber sido elevada a ciudad, con un llamado a sus moradores a ser gestores de su propio desarrollo.

Boaqueños de manteles largos

Cumple 107 de haber sido elevada a ciudad y su lema de aniversario “Boaqueños, pájaros… vamos a volar”, es un exhorto a contribuir con el desarrollo de la ciudad, asegura poeta Armando Incer Auxiliadora Martínezy Ana Luvys UrbinaCOLABORADORAS/[email protected] “A todos los sitios se va, pero a Boaco se vuelve”, esta aseveración está ligada al origen […]

  • Cumple 107 de haber sido elevada a ciudad y su lema de aniversario “Boaqueños, pájaros… vamos a volar”, es un exhorto a contribuir con el desarrollo de la ciudad, asegura poeta Armando Incer

Auxiliadora Martínezy Ana Luvys UrbinaCOLABORADORAS/[email protected]

“A todos los sitios se va, pero a Boaco se vuelve”, esta aseveración está ligada al origen del nombre de Boaco, que significa “encantadores”. Su accidentada topografía la convierte en la “ciudad de dos pisos”, única en Nicaragua. Hoy Boaco se engalana, al cumplir 107 años de ser elevada a Ciudad.

El 4 de marzo de 1895, el presidente José Santos Zelaya firmó el decreto que elevaba la Villa de Boaco, a la categoría de Ciudad.

El primer caserío donde se ubicaba antiguamente Boaco fue destruido por los indios venidos de la Costa Atlántica apoyados por los ingleses en 1749. El pueblo destruido es ahora Boaco Viejo.

Los pobladores que se salvaron de este ataque huyeron del lugar y procuraron acercarse más al territorio dominado por los españoles, y a las orillas del Río Malacatoya levantaron otra vez el caserío, pero el clima cálido y la falta de buenos pastos para la crianza del ganado hicieron que los boaqueños buscaran un lugar nuevo donde establecerse, y lo hallaron en unas lomas verdes, cerca de un río de aguas claras (Río Fonseca) y con un clima agradable. Allí fundaron lo que hoy es la ciudad de Boaco en 1763.

ORIGEN DEL NOMBRE

Las facultades en el uso y aplicación de raíces, hojas y cáscaras medicinales que tenían los indios ulvas (descendientes de la rama de los sumos), se extendió a tribus vecinales, poniéndoles el nombre de boac, que quiere decir “encantadores”, y la terminación “o” que quiere decir “lugar o pueblo”, por lo que los estudiosos han concluido que el nombre de Boaco significa “pueblo o lugar de encantadores”.

Junto a los ulvas, los indios boac y los náhuatl son los antepasados de los boaqueños, quienes llegaron a Boaco huyendo de Pedrarias Dávila, gobernador español en la región del Pacífico.

Por eso los nombres de los ríos, cerros, llanos, pueblos y caseríos de la zona son de origen sumo (Tasgua, Boaco, Masigüe, etc.) y náhuatl (Camoapa, Olama, Teustepe, Tule, etc.).

VIDA ECONÓMICA

La actividad económica del departamento se centra en tres rubros principales: la ganadería, el café y los granos básicos. Las tierras en la parte central del departamento son propicias para la crianza de ganado, al norte, colindante con Matagalpa, se ubican las plantaciones de café.

Con gran parte de la producción de carne del departamento se abastece el mercado nacional, mientras, los productores de leche se dedican a la elaboración de queso, crema y otros derivados.

“Boaqueños, pájaros… vamos a volar”, es la exhortación a despertar y contribuir con el desarrollo de la ciudad. El llamado surge precisamente en el marco de la “celebración del 107 aniversario de Boaco”.

EXHORTO A LA CONCIENCIA

El poeta y escritor boaqueño, Dr. Armando Incer, actual secretario departamental de gobierno, interpreta la frase “pájaros… vamos a volar”, como un llamado a la conciencia de los boaqueños a integrarse al desarrollo de la ciudad y no ser dependientes del gobierno.

“Aquí estamos tratando una campanada de alerta. Un levántate y anda, porque hemos estado acostumbrados a que para todo el gobierno haga las cosas y que siempre nos dé la mano. En tiempos del padre Nieborowski los propios ciudadanos resolvían sus problemas con el aporte de todos”.

FESTIVIDADES RELIGIOSAS

Como la mayoría de las ciudades del país, Boaco tiene una iglesia parroquial. Ésta —iniciada unos 30 años atrás— se terminó de construir en el siglo XIX, en 1811.

La principal actividad festiva del municipio la constituyen las fiestas patronales dedicadas al Apóstol Santiago, y el centro de atracción de la fiesta son los “bailantes”, cuya vestimenta consiste en grandes pañuelos de brillantes colores, prendidos en los hombros, espalda, tórax y los brazos. Sobre la cabeza lucen sombreros ataviados con flores y espejitos; llevan en sus manos tajonas y chilillos de madera con forma de serpiente.

EL BENEFACTOR DE BOACO

Uno de los personajes más recordados en la actualidad por sus obras de progreso y desarrollo de la ciudad, es el padre José Nieborowski, quien era un sacerdote de la orden de San Vicente de Paúl.

Con apoyo de los habitantes ejecutó obras de transformación social, como la luz eléctrica, al traer a la ciudad una planta eléctrica movida por gasolina, y posteriormente instaló una nueva planta en el salto del Río Fonseca, cuyas turbinas eran movidas por las aguas del río.

Asimismo, gestionó el agua potable, la construcción del parque, el hospital, e impulsó la creación de un aserrío, entre otras obras.  

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí