- Gobierno acusa al exilio en Miami de maniobra política
AP
LA HABANA.- Una veintena de personas tomó por asalto la noche del miércoles la Embajada de México en Cuba, tras forzar la entrada embistiendo el acceso con un autobús, y permanecen atrincheradas en su interior en presunto reclamo por abandonar el país, informaron fuentes allegadas al gobierno.
Al menos una persona resultó herida en la colisión del bus contra el enrejado de la Embajada del país azteca, y fue trasladada en una ambulancia con rumbo desconocido, según constataron periodistas de la AFP en el lugar.
Otras tres ambulancias salieron de la zona con luces y sirenas encendidas, pero no se pudo confirmar si transportaban más lesionados.
Dos manzanas alrededor de la Embajada mexicana, ubicada en el barrio residencial de Miramar, permanecen cercadas y bloqueadas por la Policía, que no permite el acceso de la prensa al lugar de los hechos e impide el tránsito de vehículos y transeúntes en un radio de 300 metros de la sede diplomática.
Cientos de civiles, luciendo camisetas rojas y —muchos de ellos— portando trozos de caños recortados y garrotes, se unieron al dispositivo policial y cortaron una de las avenidas más transitadas del lugar, luego de dispersar a cientos de personas que permanecían en los alrededores, en medio de escenas de violencia.
Estos grupos afines al gobierno del presidente Fidel Castro, conocidos como “Brigadas de Respuesta Rápida”, llegaron al lugar en camiones, coreando consignas a favor de la Revolución Cubana y de su máximo líder.
Policías con perros arremetieron contra civiles que se encontraban a unos 200 metros de la legación diplomática mexicana siguiendo los sucesos, para obligarlos a retroceder y dispersarse, en una acción que dejó como resultado algunas personas mordidas por los canes, según comprobaron los periodistas de la AFP en el lugar.
Unas dos horas después del incidente, el propio Castro, acompañado entre otros por el canciller Felipe Pérez Roque, llegó al lugar en un jeep militar y descendió unos minutos para conversar con un grupo de curiosos que aún se encontraban en una esquina.
Castro y sus acompañantes permanecieron unos 20 minutos dentro de la zona restringida a la prensa y el público, y luego se retiraron rápidamente.
El gobierno cubano afirmó que el asalto realizado en la Embajada de México en La Habana fue una maniobra orquestada por el exilio anticastrista de Miami.
“Se trata de una grosera provocación organizada abiertamente desde una emisora oficial del Gobierno de Estados Unidos”, señaló un comunicado gubernamental, que acusa a Radio Martí, emisora anticastrista con sede en Miami, de manipular y tergiversar información para alentar a los cubanos al exilio.
MÉXICO MANTENDRÁ POLÍTICA MIGRATORIA
Se desconoce hasta el momento cuáles son las demandas de ese grupo, pero el hecho se produjo horas después de que el encargado de Negocios de la Embajada mexicana, Andrés Ordóñez, desvirtuara rumores que circulaban en La Habana sobre un cambio en la política migratoria de ese país hacia Cuba.
“Hubo un rumor de que México va —no a asilar porque esa no sería la figura jurídica—, sino que va a aceptar gente para ser sacada del país, pero eso es sólo un rumor, no es cierto”, dijo el diplomático en una improvisada rueda de prensa.
Añadió que su país mantiene inalterable la política de migración respecto a los cubanos, y que aquéllos que deseen viajar a México deberán “pasar por las normas de migración habituales en el área consular”.