Moisés Martí[email protected]
Arturo Harding, titular del Ministerio de Gobernación (Mingob), anunció que se creará una oficina que se encargará de manejar estas situaciones a través de una recepción masiva de opiniones, sugerencias o ideas provenientes del mismo seno de la sociedad civil.
“Con todas esas ideas venidas de la sociedad civil se pretende formar un pequeño reglamento. Para saber qué mecanismos vamos a utilizar, queremos oír a la gente, ésa es la participación ciudadana y queremos oír a los abogados para que hagan un estudio comprensivo de las leyes”, refirió Harding.
“Queremos incluso que coordine la participación de otras entidades. Ya tenemos algunas personas en mente con experiencias en el manejo de este tipo de cosas. Gobernación va a ejercer el liderazgo, pero no va a imponer las cosas”, agregó.
HORARIO DE CIERRE, UNO DE LOS PUNTOS DE AGENDA
Harding expresó que uno de los aspectos que se discutirán con base en las sugerencias recabadas es la posibilidad de que se establezca un horario fijo para el cierre de todos los centros de diversión nocturnos o de fiestas privadas.
“Padres de familia opinan que en ciertos lugares que son para personas jóvenes, se debería poner una hora final como se hace en Guatemala, Costa Rica o Miami. Hablo de esos bares de jóvenes donde se vende licor y se oye música fuerte. En Miami cierran a las dos de la mañana y en Guatemala a la una y media de la mañana. También se puede establecer que si se van a hacer fiestas en una casa, con música fuerte, pues tendremos que decirles que a las once o doce de la noche, la fiesta se acabó”, añadió.
De acuerdo con el titular del Mingob, la idea de esta iniciativa es ver también qué tan incidente es la labor de la Policía.
“Queremos saber si es efectivo o no el que la Policía esté llegando constantemente a ver si los muchachos son menores de edad. Que sean los mismos padres de familia que vengan a decirme, ‘ve aquí tengo un hijo de 14 años que me viene picado, ¿qué es lo que pasa aquí?’”, afirmó.
“Hemos tenido respuestas de asociaciones de padres de familia de algunos colegios y esperamos que la participación ciudadana sea una idea real. Hemos tenido gente que nos ha dicho que está dispuesta a darnos apoyo y sugerir ideas que puedan ayudarnos a controlar situaciones. Esperamos contar con la ayuda de psicólogos, trabajadores sociales y algunas instituciones como el Ministerio de la Familia o la Secretaría de la Juventud para llevar a la práctica ese despertar de la gente”, continuó Harding.
EXISTEN CONTROLES DE PARTE DE DUEÑOS
A juicio del Ministro de Gobernación, pese a algunos casos aislados, la mayoría de los centros nocturnos son más exigentes a la hora de permitir la entrada o la venta de licor a un menor de edad.
“Existen lugares a los cuales llegan menores de edad, y en estos lugares ya se les está exigiendo la cédula de identidad para poder entrar a ellos”, aseveró.
Sin embargo, destacó la existencia de algunos lugares donde la Policía tiene que estar ejerciendo una vigilancia constante para que se dé un cumplimiento de los reglamentos.
“En lugares como el Hipa Hipa o el Iguana Club hay controles, pero no se ejercen, pero la Policía está cayendo encima constantemente y hay un autocontrol de parte de los dueños, pero tiene que haber una participación mayor de la Policía. Se dice que les venden a menores, aunque yo he estado observando que no les venden, que les exigen la cédula”, apuntó.
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