- Yorbin, un chavalo que trabaja
como veterano
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Yorbin Hernández no anda con titubeos. Ni siquiera al hablar y mucho menos cuando lanza, pese a que a menudo lo hace cuando no hay espacio para rectificar.
Este chavalo del barrio Guadalupe, de León, extraído del béisbol especial, se ha convertido en un especialista en caminar sobre el fuego, mientras rescata del peligro a los felinos, para quienes ha salvado cinco juegos, la máxima cifra del campeonato.
“No le temo a los riesgos”, afirma el tirador de apenas 19 años y 5.7 pies de altura… Es evidente que con una estructura física así, lo menos que puede es intimidar a sus oponentes. Sin embargo, no ha necesitado una gran corpulencia para darse a respetar.
Armado de una respetable bola rápida, pero sobre todo de una curva que maneja con precisión, el chavalo se ha forjado sobre el peligro desde su estadía en las categorías pequeñas. Luego lo hizo en el béisbol especial y ahora prueba que está listo para socar.
“Siempre me han usado como cerrador. De modo que estar con la presión a la orilla, es algo a lo que ya estoy acostumbrado. En los primeros cinco juego que lancé, debo admitir que sí sentí un poco de nervios, pero eso ya pasó”, señala con aplomo Yorbin.
Su arribo a los leones ha sido como un calmante para Noel Areas, quien con Álvaro López como único tirador de nombre en su staff, debió convertir en abridor a Omar Varela. Así que el bullpen quedaba solo. Bueno, al menos así se pensaba antes de Hernández.
“Siempre se dijo que nuestro pitcheo era muy nuevo y que no resistiría, pero al menos hasta este momento hemos probado que podemos ayudar. A todos los jóvenes nos falta, pero tenemos buen talento y estamos siendo útiles”, señala sin llegar a alardear.
Hernández tiene récord de 1-1, con 1.69 en efectividad, más sus 5 rescates, justo uno más de los 4 que acumula Oscar Pantoja, otro chavalo que tiene Argelio Córdoba en el Chinandega, y quien al igual que Yorbin, está probando que usa pantalones.
HAY UN PERO
Detrás de los 5 salvados y el promedio de 1.69 en efectividad de Hernández, hay un pero: ha lanzado 16 innings, pero admite 15 hits y concede 15 boletos. Eso no está bien.
Incluso, su relación de ponches-bases es discreta (15 bases vs. 5 ponches). Debería ser al revés. No obstante, de que tiene material y agallas no hay duda, pero debe mejorar.