Semblanza histórica

Maricely Linarte yAdolfo Olivas [email protected] Matagalpa se encuentra ubicado en la región central de Nicaragua. Algunos historiadores afirman que el nombre Matagalpa se deriva del náhuatl y que su significado es “pueblo de enredo”. Los antecedentes, según documentos antiguos, indican que los primeros pobladores fueron los chorotegas, y que el idioma era el náhuatl del […]

Maricely Linarte yAdolfo Olivas [email protected]

Matagalpa se encuentra ubicado en la región central de Nicaragua. Algunos historiadores afirman que el nombre Matagalpa se deriva del náhuatl y que su significado es “pueblo de enredo”.

Los antecedentes, según documentos antiguos, indican que los primeros pobladores fueron los chorotegas, y que el idioma era el náhuatl del que se derivan los nombres de los lugares de la región.

Los chorotegas y otros pueblos aborígenes se caracterizaron por ser siempre aguerridos, rebeldes, valerosos para enfrentarse a toda dominación extraña a su gobierno o los cacicazgos.

Sin embargo, algunos historiadores sostienen que los primeros pobladores fueron los indígenas matagalpas, de origen chibcha, procedentes de América del Sur, que nada tienen que ver con los chorotegas que eran procedentes de México.

En el período de la conquista, los españoles que se asentaron en Matagalpa provenían del norte de España, figurando los apellidos de Zeledón (Celedón), Úbeda, Castilblanco, Chavarría, Cantarero, Castro, Baldizón, Aráuz, Rodríguez y Castellón, entre otros, que llegaron a finales de 1560.

Las tierras matagalpinas, además, recibieron a inmigrantes europeos, entre ellos, alemanes, franceses e ingleses que viajaban en 1848 a California, Estados Unidos, a raíz de la fiebre del oro, pero a su paso por Nicaragua se establecieron en Matagalpa, después de deslumbrarse con las montañas fértiles y frescas de la región.

Entre los primeros inmigrantes europeos que llegaron a Matagalpa se destacan Luis Elster y su esposa Katharina Braun (1852), Jorge Choiseul Praslin (1853), Carlos Leclair (1870), Alberto Vogl (1888), Otto Kühl (1891), Charles Haslam (1892) y Edith Gron (1923), que llegó de 2 años y se convirtió en una famosa escultora nicaragüense. Fue quien esculpió la estatua de Andrés Castro.  

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