- Sandor asestó estocada que
extiende mala racha indígena
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Aún sin llegar a lucir como corderos, los Leones entraron al Estadio Nacional cabizbajos y con el rabo entre las piernas. Nueve innings después, quienes salieron así fueron los Indios.
Un cañonazo de Sandor Guido, que se proyectó como lanza hacia el corazón del Bóer, empujó al conjunto felino a un dramático triunfo 1-0, con lo que pusieron freno a una hilera de tres reveses y saltaron al tercer lugar, mientras aumentaban la incertidumbre y angustia que ha rodeado a la tribu.
Pero a la par de Guido, impactaron también Manuel Pineda (2-2) con una soberbia demostración y el novato Yorbin Hernández, quien probó de nuevo que sabe caminar sobre las brasas, mientras el equipo felino mostraba en su totalidad la combatividad que siempre lo ha identificado.
El partido llegó sin anotaciones hasta el inicio del octavo episodio, debido a un espectacular duelo entre Pineda y Oscar Torres (3-2), quienes a su manera se las arreglaron para colgar siete ceros por cabeza. Pero en el penúltimo inning, el Bóer flaqueó y Guido dio el rugido mortal.
Luego de un out, Janior Montes, el antesalista del Bóer, cometió un error en tiro que permitió llegar a segunda a Eduardo Romero. Bolearon a Henry Roa y Hubert Silva se llevó a Oscar Torres cuando objetivamente era el menos culpable de la dificultad que se había originado.
Vino Jorge Tapia y tras dominar a Luis Pestana, fue sacudido por el sencillo al centerfield de Guido que permitió anotar a Romero la diferencia del partido. Y cuando Pineda comenzó a titubear con su control, Noel Areas trajo a Yorbin Hernández y el chavalo preservó el éxito.
Pineda trabajó 7 entradas y aparte de mostrar buena velocidad en sus disparos, los mezcló con gran precisión y al final se apuntó la victoria. Admitió 7 hits, con tres bases (2 intencionales) y un golpe.
Hernández tiró los últimos dos ceros con 2 ponches para su quinto salvado.
Torres por su parte, realizó también una gran faena a través de 7.1 innings, en los que apenas cedió 3 hits, con 7 ponches y 4 boletos (uno intencional). Tapia completó el último 1.2 inning, pero fue la víctima del tablazo de Guido, que resultó suficiente para volver a tropezar.
¿DEBIÓ TOCAR?
El momento decisivo posiblemente fue en el octavo, cuando con hombres en segunda y primera, y Abea, el cuarto bate en el uso de la palabra, Hubert Silva ordenó un toque de bola, con tan mala suerte que Sandy, que estaba en segunda, fue fulminado en la antesala.
“Mi cuarto bate no toca”, afirmaba Earl Weaver en referencia a Eddy Murray. “Él me puede traer incluso hasta el home al hombre de primera con un solo tablazo”, agregaba… Silva lo olvidó y su club volvió a caer. Fue un error quitarle el bate a Marlon. Qué lástima.
De igual forma se cuestionó la sacada de Oscar Torres. “Para nosotros fue un alivio”, confesó al final Sandor Guido, quien estaba consciente de que su batalla contra Oscar era mucho más incómoda que con Tapia como en efecto ocurrió.
Tanto Henry Roa como Nemesio Porras, quienes constituyen atracciones importantes en estos dos duelos, se fueron exactamente de 3-1, con una base intencional cada uno. Roa quedó con .375 (80-30) y Nemesio con .368 (76-28).