EFE
CARACAS.- El coronel disidente venezolano Pedro Soto, que exigió públicamente la renuncia del presidente Hugo Chávez, se entregará este lunes, a las autoridades castrenses en medio de acusaciones oficiales de traición y del apoyo “espontáneo” de la oposición.
El abogado de Soto, el oficial retirado y ex magistrado de la Corte Militar, Silvino Bustillos, declaró a EFE que el coronel disidente se presentará en la Comandancia de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV), hoy lunes por la mañana, para cumplir con una citación oficial de su comandante general, Régulo Anselmi.
Anselmi advirtió de que, si Soto no se presenta hoy antes del mediodía, podría ser considerado desertor.
Soto, de quien se desconoce su paradero desde la noche del viernes, deberá enfrentarse a una investigación administrativa que determinará si incurrió en un delito al expresar su desacuerdo con el gobierno “chavista” el pasado jueves en un foro público organizado por la oposición.
En ese evento, centrado en las libertades democráticas, Soto aseguró que con su posición adversa al gobierno expresaba “el sentir de un 75 por ciento” de la Fuerza Armada Nacional (FAN), lo que inmediatamente fue desmentido por el Inspector General de la FAN y el oficial de mayor rango en este país, Lucas Rincón.
Pero Chávez, que es el general en jefe de la FAN y decide los ascensos anuales de los oficiales, ya adelantó el sábado que Soto ha presentado una “conducta problemática” dentro de la FAN y resaltó el supuesto talante de traidor del coronel disidente.
Chávez acusó en una entrevista con una televisión chilena, reproducida el sábado por la venezolana Globovisión, a Soto de haber delatado a los oficiales que intentaron dar un golpe de Estado en noviembre de 1992, nueve meses después del fallido alzamiento militar que él encabezó contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez (1974-79/1989-93).
CHÁVEZ DESCARTA GOLPE
Chávez reiteró a la televisión chilena, el único medio con el que ha conversado desde que estalló la crisis, que los medios locales se han convertido en factores de oposición a su gobierno y que estarían presuntamente abocados a dar la falsa idea de que hay riesgo de una rebelión militar.
“No hay ningún riesgo (de golpe de Estado), conozco la Fuerza Armada por dentro, vengo de ahí”, afirmó el mandatario venezolano.
Afirmó que Soto está frustrado por no haber sido ascendido a general, por lo que se prestó para montar, junto con la oposición, un espectáculo mediático los pasados jueves y viernes para ofrecer al mundo una “falsa imagen” de inestabilidad.
Esos días Soto encabezó dos manifestaciones de opositores al “chavismo”, la primera multitudinaria y la segunda mucho más modesta, ampliamente seguidas por todos los medios locales a excepción del canal estatal.
Chávez negó la naturaleza espontánea de las acciones opositoras y reveló que tenía “información de que iba a ocurrir” esos días un pronunciamiento contra el gobierno por parte de un militar en activo, pero que “no sabíamos quién era exactamente”.
El viernes, Soto recibió el apoyo público del capitán de la Guardia Nacional (GN) Pedro Flores, el único oficial en activo que le ha respaldado, pese a que aseguró que la mayoría de la oficialidad estaría descontenta con el gobierno.