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BARCELONA.— La voluntad de hacer el bien es un motivo elemental para gobernar con justicia un país, y el presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, comenzó a dar pasos importantes en ese sentido que, por supuesto, requerirán que continúe en la misma senda con acciones firmes.
Ordenar los salarios de los funcionarios del Estado y gravarlos con los impuestos que paga el resto de nicaragüenses, es un hecho que muestra la buena voluntad del nuevo gobernante, porque le ahorrará al país 72 millones de córdobas (más de 5 millones de dólares) y le restituirá ingresos por impuestos de hasta un millón de dólares.
Sin embargo, para que esa voluntad genere beneficios reales para la sociedad, Bolaños tendrá que hacer una buena inversión del ahorro que conseguirá el país a medida que ordene los gastos y elimine las fugas de dinero.
Bolaños tiene la posibilidad de que su gobierno sea el más apegado a la ética en la historia de Nicaragua, si actúa con un espíritu crítico y de insatisfacción ante la realidad del país, que tiene la economía estancada y la pobreza en aumento debido a malas administraciones y a una corrupción que se ha colado por todos los rincones del Estado.
Hacer juicios sobre ética es un tanto complicado, porque siempre trata conflictos de valores, pero el comportamiento ético de un gobierno debe regirse ante todo por la voluntad de hacer el bien, por evitar causar daño, en este caso a los ciudadanos que pagan sus impuestos o están desempleados y esperan acciones de beneficio común.
“Hacer las cosas bien no es más que la buena práctica profesional, actuar bien es lo elemental de la ética, es respetar los Derechos Humanos”, dice Victoria Camps, catedrática de ética de la Universidad de Barcelona.
El ejercicio de la duda es básico en esas circunstancias para un gobernante, quien debe pensar en todo momento si lo que decide o hace es lo más adecuado, si es lo que más conviene a la población que, además de haberlo elegido, le paga su salario cada mes.
Un gobernante puede ser muy competente en lo profesional, pero aparte necesita la voluntad de conseguir beneficios para la población, no sólo para su partido y allegados.
Cuando los diputados piden que se les aumente el salario, deberían antes demostrar a los electores cuál es el buen trabajo que hacen a favor de la ciudadanía, y si es justificable, de acuerdo con lo que el país produce, que ellos ganen más de cinco mil dólares mensuales.
La calificación ética de los gobernantes se ha vuelto muy importante para la sociedad, porque ha aumentado la cantidad de medios de información, el periodismo es más profesional y la población es más culta, y por tanto duda más.