Los récords, ¿cuándo?

Edgard Rodríguez C. [email protected] El Ariel Delgado que vi ayer antes del juego, me hizo recordar al “Panal” furioso de los años ochenta, cuando tras fallar con las bases llenas y dos outs en el fondo del noveno episodio, parecía dispuesto a morder el bate para desahogarse. Era la época en la que los Leones […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

El Ariel Delgado que vi ayer antes del juego, me hizo recordar al “Panal” furioso de los años ochenta, cuando tras fallar con las bases llenas y dos outs en el fondo del noveno episodio, parecía dispuesto a morder el bate para desahogarse.

Era la época en la que los Leones giraban en torno a su esfuerzo, el de Julio Medina y por supuesto, Julio Moya. Los tres eran el factor desequilibrante de aquellos felinos que iban todos los años a la final y muy a menudo venían con el título.

Pero ahora “Panal” ya no es aquel muchacho impetuoso. Es un veterano que ha doblado la curva de los 40 años mostrando todavía una llamativa utilidad. Y cuando lo encontré disgustado, no venía exactamente de tragarse un ponche ante los Indios.

Delgado acababa de percatarse, una vez más, de que no estaba tan cerca, como se lo habían indicado, del récord de más hits conectados en este béisbol, en poder de Ernesto López, el “Tiburón Mayor”, quien conectó una cifra que tampoco se maneja con exactitud.

“Me faltan tres hits para alcanzar a Ernesto”, me dijo el viernes, como avisándome para estar atento a su labor y registrarla en LA PRENSA. Y justo cuando estaba a la orilla, le han comunicado que le han encontrado 16 hits más al ex-artillero de los Tiburones.

¿Hasta cuándo seremos serios en lo que respecta a los récords?… Y digo seremos porque la responsabilidad en este aspecto no sólo corresponde a la Feniba, sino también a nosotros, a menudo muy desordenados en el manejo de las cifras, con contadas excepciones.

Sin embargo, la mayor responsabilidad la tiene Feniba. Ella es la rectora del béisbol y la máxima responsable del torneo. Sé que hay esfuerzos en ese sentido, pero se necesita la oficialización de los récords cuanto antes y eso lo sabe Carlos García.

Si no tenemos los registros correctos del béisbol del pasado, no podemos calibrar de manera objetiva el nivel del presente y mucho menos proyectar el futuro. Agregue a ello el nivel de atracción que siempre origina la persecución de las marcas.

Pero sobre todo, se está fallando en el respeto a las personas. La frustración que vi en la cara de “Panal” me pareció comprensible. Su obligación es batear siempre, pero todos en la vida necesitamos de ciertos retos que activan nuestra motivación.

Ésta es la cuarta vez que le sucede tal situación a Panal. ¿Y saben qué?… Podría no ser la última. Feniba aún no tiene ciertos registros de la Liga Esperanza y Reconstrucción y eso augura mayores dificultades en el futuro. Es una lástima.  

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