- La Fenifut se prepara para arrancar escuela en marzo
Francisco Jarquín SotoESPECIAL PARA LA [email protected]
Lo que parecía un sueño inalcanzable, tener donde instruir a los primeros niños y adolescente en el ABC del fútbol, está por realizarse, porque a partir del próximo mes se inaugurará la primera Escuela Nacional de Talentos, en la ciudad de Diriamba, la cuna del balompié.
El proyecto que inició en marzo del año pasado hoy está casi concluido, y en sus cinco manzanas ya se observan las edificaciones que componen la escuela o complejo de fútbol con sus oficinas, aulas, dormitorios, además de las dos canchas de fútbol sala y las cuatro de fútbol normal, por decirlo de esa manera.
El proyecto, que tiene el costo de 300 mil dólares donados por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), pretende romper el hielo el próximo mes con el primer curso nacional para monitores de pequeñas ligas, el que será impartido por un especialista en el tema enviado por la propia FIFA, ya con su debida aprobación.
“Para la inauguración estamos esperando a un especialista enviado por la FIFA, para que imparta a un mínimo de 30 monitores de todo el país, un curso en el que recibirán las enseñanzas básicas de cómo se debe instruir el fútbol desde las pequeñas edades ”, expresó Julio Rocha, Presidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut), en el momento que presentaba la casi culminación del proyecto.
El plan que tiene la Fenifut con la Escuela es agrupar a unos 150 niños, instruidos por estos monitores, que oscilen en cuatro grupos de edades: entre 8 y 10 años, de 10 a 12, de 12 a 14, y de 14 a 16 años, los que se supone saldrán listos para jugar en el fútbol de Primera División, siempre y cuando lleven un estudio sistemático y constante en la escuela.
Además, se pretende formar varios grupos de acuerdo con la modalidad de estudio, los que se clasificarán en alumnos internos, externos y seminternos.
Para albergar a los alumnos, la escuela tiene un dormitorio con capacidad para 40 personas, un comedor para 50, cuatro aulas para 30 alumnos —con divisiones corredizas para convertirlas en un auditorio cuando el caso lo amerite—, tres canchas de fútbol con las medidas mínimas y una con las medidas promedio, donde se supone que entrenarán las selecciones nacionales.
Las edificaciones, las más completas que se puedan imaginar, las componen, además, una plaza de las banderas, en la que pretenden vender a patrocinadores para que financien el mantenimiento de la escuela, y puedan colocar las banderas del producto que representan.