- La boya maestra de 1,800 kilos fue donada en 1998 por Japón a un costo de 25 mil dólares. El Golfo necesita unas
20 boyas
AP
TEGUCIGALPA.- Nicaragua y Honduras investigarán la destrucción de una boya maestra, cuyo costo es de 25.000 dólares, y que fue instalada hace unos tres años para definir su frontera marítima de 64 kilómetros en el Pacífico.
La Cancillería dijo ayer que desconocidos destruyeron el aparato en dos ocasiones el año pasado, tras despojarlo del ancla, paneles solares, acumulador de energía y el sistema de luz que permitía la visibilidad nocturna.
Un comunicado de la Cancillería informó que funcionarios de los dos países se reunirán el 18 de febrero para analizar los daños del artefacto y recorrerán la zona.
La boya fue donada por Japón y se instaló el 28 de mayo de 1998 en aguas de Puerto Potosí, frente a las costas de Nicaragua y cercano al Golfo de Fonseca, al sur de Honduras.
El Golfo es compartido históricamente por El Salvador, Nicaragua y Honduras. Posee 153 kilómetros de playa sobre el Pacífico.
La boya maestra, de 1.800 kilos, está construida a base de polietileno y ligada a una masa de concreto y varillas de acero. De color amarillo y forma triangular, poseía cuatro placas en su parte superior que, durante el día, almacenaban energía.
Ambos gobiernos proyectan instalar 20 boyas en el Pacífico para impedir incidentes en el Golfo y determinar las aguas que pertenecen a Nicaragua y Honduras.
La falta de una clara delimitación en el Golfo de Fonseca provoca frecuentes roces entre pescadores de El Salvador y Honduras con militares de Nicaragua.
En la zona vive más 1.2 millón de habitantes de los tres países, de los cuales alrededor de 200.000 están dedicados a la pesca.