- “Nosotros damos nuestro apoyo al trabajo de la SIB”, dijo el representante del BID en Nicaragua, Eduardo Balcárcel
Marcio VargasCORRESPONSAL [email protected]
MANAGUA.- Importantes organismos internacionales con gran influencia en la empobrecida economía de Nicaragua, expresaron su respaldo al estatal organismo Superintendencia de Bancos (SIB) tras una serie de maniobras judiciales después de la quiebra de al menos cinco bancos privados en los últimos doce meses en este país.
Al menos eso quedó claro ayer en declaraciones ofrecidas al corresponsal de la agencia italiana ANSA en Managua, por un alto funcionario internacional.
Una de las principales organizaciones internacionales que ha apoyado la modernización del sistema financiero nicaragüense, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tuvo ayer una inusual reacción tras amenazas judiciales de llevar a prisión al presiente de la SIB, Noel Sacasa, en un juicio incoado por un controversial socio del otrora llamado Banco Mercantil (Bamer), quebrado hace meses.
“Nosotros damos nuestro apoyo al trabajo de la SIB”, dijo el representante del BID en Nicaragua, el uruguayo Eduardo Balcárcel, al ser consultado la noche de este miércoles por el corresponsal de ANSA.
LAS QUIEBRAS DEl 2001
En el 2001 Nicaragua sufrió la quiebra de los bancos privados Bamer, Interbank, Banic y Bancafé, en medio de escándalos políticos que involucran a grandes capitalistas de distintos signos partidarios, entre ellos altos personeros del gobierno del derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y del opositor (izquierdista) Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Tanto personeros acaudalados del PLC como del FSLN y de otros partidos políticos y grandes empresas privadas, se vieron involucrados en los escándalos de las quiebras bancarias, aunque hasta la fecha sólo un funcionario intermedio del llamado Banco del Café, quedó guardando prisión.
Meses antes quebraron también en forma escandalosa el Banco del Sur, de capital guatemalteco, y los estatales Banco Nacional y Banco Popular, lo que ha provocado pérdidas de más de 300 millones de dólares, por lo menos, a los contribuyentes nicaragüenses.
“El BID —explicó Balcárcel a ANSA— sigue muy de cerca, y con sumo interés, junto con los demás importantes organismos internacionales con sede en Managua, todas las incidencias y el comportamiento del sector clave financiero nicaragüense”.
OBSERVACIONES EN SERIO
“Tanto el BID como los demás organismos tomamos muy en serio las observaciones y acciones de la Superintendencia de Banco (SIB), cuya capacidad técnica hemos contribuido a fortalecer desde hace años”, agregó Balcárcel a ANSA.
En el caso del Bamer hay un litigio familiar entre su principal fundador en 1991, Haroldo Montealegre, y el multimillonario nicaragüense residente en Guatemala y concesionario centroamericano de la compañía norteamericana de remesas de dinero Western Unión, el productor Piero Coen.
No obstante, Montealegre, quien había sido acusado por estafa en el pasado y era buscado por la justicia, ha logrado ahora revertir su situación legal y encima acusó formalmente al presidente de la Superintendencia de Bancos, Noel Sacasa, cuya labor hasta ahora ha sido respaldada por organismos internacionales como el BID, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Asimismo, Montealegre pidió la cárcel en los tribunales de justicia de Managua contra un prestigioso financista nicaragüense-centroamericano, Roberto Zamora, accionista importante del Bancentro, uno de los más sólidos del país, porque según el acusador Montealegre, ambos (Sacasa y Zamora) se aliaron ilegalmente para quebrar al Bamer y comprarlo a precios bajos en beneficio de otros grupos financieros.
LA POSICIÓN DEL BID
La posición del Banco Interamericano de Desarrollo es de apoyo y respaldo a la Superintendencia de Bancos y, por ende, al superintendente Noel Sacasa, según declaró a ANSA el representante del BID en Managua, Eduardo Balcárcel, quien insinuó expresar el mismo sentir del FMI y el Banco Mundial en el escandaloso asunto que ha llegado incluso a la Corte Suprema de Justicia local, con varios fallos pendientes aún en los casos de escándalos financieros.
El representante del BID en Managua dijo que los organismos internacionales más importantes con sede aquí “esperamos que el Poder Judicial nicaragüense dicte pronto las resoluciones enmarcadas de manera correcta en la legislación nacional, lo que ciertamente compete soberanamente a los nicaragüenses, pero de acuerdo a sus propias leyes”.
“El BID seguirá observando toda la situación del sistema financiero nicaragüense, y repito, lo hará con sumo interés”, añadió Balcárcel.
Y finalmente, al ser consultado sobre las implicaciones que las quiebras y escándalos bancarios y financieros de Nicaragua puedan tener en sus relaciones con los organismos internacionales, Balcárcel lanzó una severa advertencia: “La salud del sistema financiero de Nicaragua no solamente es importante para asegurar un adecuado y necesario clima de inversión en este país, sino también —y esto es muy importante, dijo— para los pasos formales que deben dar los nicaragüenses en la búsqueda del punto de culminación de la llamada Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés), en fecha más temprana que muy tarde”.