- Lamentan “apatía” mostrada por la muerte de Lumumba
Philippe SiuberskiAFP
BRUSELAS.- El ministro belga de Relaciones Exteriores, Louis Michel, presentó este martes sus “excusas” al pueblo congoleño y su “profundo y sincero pesar” por el papel que Bélgica desempeñó en la muerte del primer ministro congoleño Patricio Lumumba en enero de 1961.
“El gobierno considera que es indicado presentar a la familia de Patrice Lumumba (…) y al pueblo congoleño, su profundo y sincero pesar y sus excusas por el dolor que les fue infligido”, declaró Michel ante la Cámara Baja del Parlamento belga.
El canciller reconoció que Bélgica manifestó “apatía” y “fría indiferencia” ante Lumumba.
MEA CULPA
El Congo (actualmente República Democrática de Congo), colonia belga desde 1885, obtuvo la independencia el 30 de junio de 1960. Siete meses más tarde, el presidente democrático Patrice Lumumba fue asesinado, según la versión oficial a petición de las autoridades secesionistas de la provincia de Katanga, al Este del país, a quienes fue entregado.
“La actitud general de neutralidad y apatía por la suerte que le fue reservada a Patricio Lumumba puede ser calificada de falta grave en términos de buena gestión y de respeto al Estado de derecho”, aseguró el ministro belga.
“Algunos miembros del gobierno de entonces y algunos actores belgas tienen una parte innegable de responsabilidad en los hechos que llevaron a la muerte de Patricio Lumumba”, continuó.
HOMENAJE PÓSTUMO
Michel anunció la creación de un Fondo Patricio Lumumba, dotado con 3,75 millones de euros, que será completado con una dotación anual de 500.000 euros.
Este fondo contribuirá al “desarrollo democrático en la República Democrática del Congo a través del desarrollo de proyectos en materia de prevención de conflictos, refuerzo del Estado de derechos y formación de la juventud”, explicó.
El gobierno belga creó una comisión parlamentaria que, tras dos años de investigación, en noviembre de 2001, concluyó que “algunos ministros y actores belgas” tienen una “responsabilidad moral” en el asesinato de Lumumba.
Según la comisión de investigación, estos responsables actuaron para apartar a Lumumba del poder y más tarde participaron en su entrega a sus enemigos de la provincia de Katanga sin preocuparse de su “integridad física”.
Por su parte, el hijo del presidente asesinado, Francois Lumumba, felicitó en conferencia de prensa a Bélgica por su “valentía política” y consideró su gesto “un paso determinante”.