El tradicional civismo del electorado costarricense se vio disminuido por el alto porcentaje de abstencionismo registrado en las elecciones nacionales del pasado domingo en esa vecina nación.

Costa Rica vislumbra cambios

Comienza a dibujarse nuevo escenario político, marcado por abstencionismo y nuevas fuerzas Hablan de posible reforma del sistema presidencialista actual, a uno parlamentario Juan Ramón RojasACAN-EFE SAN JOSÉ.- El alto abstencionismo del 31 por ciento, y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas opcionales a las tradicionales, ha provocado un cambio en el escenario político costarricense, […]

  • Comienza a dibujarse nuevo escenario político, marcado por abstencionismo y nuevas fuerzas
  • Hablan de posible reforma del
    sistema presidencialista actual, a uno parlamentario

Juan Ramón RojasACAN-EFE

SAN JOSÉ.- El alto abstencionismo del 31 por ciento, y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas opcionales a las tradicionales, ha provocado un cambio en el escenario político costarricense, que hace que se hable de antes y después de las elecciones del pasado domingo.

Analistas coinciden que estas elecciones marcan una “transición” de un modelo bipartidista que ha gobernado a Costa Rica en las últimas décadas, a un sistema con presencia de varios grupos parlamentarios fuertes.

El analista Jaime Ordóñez dijo a ACAN-EFE que esta transición también implica otros fenómenos como es el “fin de las lealtades” políticas que venían desde 1948 hacia dos corrientes políticas: la socialdemócrata del Partido Liberación Nacional (PLN), y otra alternativa a ésta que desde hace dos décadas se expresa por medio del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC).

MODIFICACIONES

Con una Asamblea Legislativa muy “fraccionada”, con cuatro grupos fuertes, “el poder se traslada del Ejecutivo al Legislativo, con una especie de régimen semiparlamentario” de hecho, detalló Ordóñez.

Añadió que el PUSC, en el Gobierno actualmente, y el PLN “están obligados a una profunda ingeniería política e ideológica” para aplicar cambios ante el abandono que está haciendo la población, provocado por un desencanto que no les motiva a concurrir a las urnas.

Otro analista, Rodolfo Cerdas, afirmó que el bajo caudal de votos recibido por el PUSC y el PLN, el más bajo en toda su historia, y el alto abstencionismo, es una “expresión del descontento ciudadano con el funcionamiento de los partidos tradicionales”.

¿CAMBIO YA COMENZÓ?

Aunque estos partidos alcanzaron siempre el mayor número de votos, ninguno de los dos llegó al mínimo del 40 por ciento que exige la Constitución Política para ganar la Presidencia, lo cual obliga a una segunda ronda el siete de abril.

El historiador Vladimir de la Cruz, que encabezó la candidatura presidencial y la lista de diputados por este grupo de izquierda, señaló que el surgimiento del PAC “renovó el entusiasmo, la esperanza y la fe en los electores, en una posibilidad de cambio” que antes les ofrecía Fuerza Democrática.

Ordóñez señaló que este proceso debe conducir a reformas a fondo de la Constitución Política y el Código Electoral para replantear el sistema político de uno presidencialista a uno parlamentario, que “ofrece mayor flexibilidad para gobernar”.

Una propuesta que hizo en esta dirección hace un año el actual presidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez, es un “buen punto de arranque” para los eventuales cambios en este sistema, comentó Ordóñez.

COMPETENCIA CERRADA

La nueva Asamblea Legislativa costarricense estará muy fraccionada:

El Partido de Acción Ciudadana (PAC), eligió 14 de los 57 diputados, mientras que el Movimiento Libertario, que concurre a elecciones por segunda vez, aunque obtuvo pocos votos en la papeleta para presidente, se colocó como la cuarta fuerza con seis diputados.

El PUSC, que llevó como candidato al psiquiatra de 68 años, Abel Pacheco, fue el más votado, con el 38.5 por ciento y eligió 19 diputados, mientras que el PLN obtuvo 17 legisladores.

El PLN tiene al ingeniero químico de 54 años, Rolando Araya, como candidato a la Presidencia, que se enfrentará a Pacheco en esta segunda ronda.

El último diputado para la plural Asamblea Legislativa del período 2002-2006, pertenece a un partido evangélico, el Partido Renovación Costarricense.

En estos comicios también la izquierda, que participaba con el Partido Fuerza Democrática, se queda, por primera vez —desde las elecciones de 1970— sin diputados. En el período actual tiene tres.  

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