AFP
LOS ANGELES.-Sin un fútbol espectacular, que mostrara su calidad de equipos calificados para el Mundial Corea del Sur y Japón de 2002, los seleccionados de Costa Rica y Estados Unidos cumplieron a marchas forzadas su papel de favoritos, y el sábado disputarán el título de la sexta Copa de Oro de la Concacaf.
En un clima gélido, contrario al cálido de Miami—donde jugaron la primera fase y que es parecido al de su tierra natal—los ticos parecen haber encontrado su sitio en la cancha, sobre todo su estrella Julio César Wanchope, que con dos muestras de su talento contribuyó a la victoria de 3-1 sobre Corea del Sur en semifinales.
El marcador no refleja para nada lo que pasó en la cancha, pero en el fútbol el ganador es el que anota más y no el que domina las estadísticas, ya que los orientales tuvieron sobre su terreno de juego a los costarricenses durante casi todos los 90 minutos del juego, celebrado en el Estadio Rose Bowl.
Los delanteros surcoreanos provocaron que en el palco de prensa se escucharan expresiones como “qué malos son”, “podrían haber ido a un curso de disparo a gol” y “no saben definir, incluso el gol que anotaron fue un accidente, porque mejores y más claras oportunidades tuvieron”.
MAS DESGASTADO
Estados Unidos pasó a la final de la Copa de Oro con una imagen desdibujada por su empate 0-0 ante Canadá y 120 minutos de gran desgaste físico, que podrían costarle caro cuando se enfrente a Costa Rica por el título.
-Cuando Estados Unidos estaba en plena batalla con Canadá, los ticos ya habían cenado y descansaban, después de vencer 3-1 a Corea del Sur, para avanzar a esa instancia decisiva por primera vez en su historia.
-Canadá fue más combativo que otra cosa, lo que obligó a Estados Unidos a redoblar sus esfuerzos en un partido que de antemano parecía que no le iba a costar tanto ganar.