Policía informa muerte y violación de una niña

Ubú Norte destila violencia Juan C. SarmientoColaboración/[email protected] Intensas investigaciones realiza la Policía Nacional en torno a la muerte de una niña de siete años, a quien su asesino violó y mató desnucándola, según se desprende de las pesquisas preliminares. Abelardo Oporta Flores e Isabel Peralta denunciaron que la noche del martes 29, su hija desapareció […]

  • Ubú Norte destila violencia

Juan C. SarmientoColaboración/[email protected]

Intensas investigaciones realiza la Policía Nacional en torno a la muerte de una niña de siete años, a quien su asesino violó y mató desnucándola, según se desprende de las pesquisas preliminares.

Abelardo Oporta Flores e Isabel Peralta denunciaron que la noche del martes 29, su hija desapareció sin dejar rastro, por lo que después de buscarla denunciaron el caso en el pequeño comando policial de Ubú Norte, municipio de Paiwas.

Aparentemente, la menor se encontraba en su casa y salió a jugar al patio, donde sus padres la buscaron para que se fuera a acostar, pero ya no la encontraron. Efectivos de la Policía buscaron en los alrededores, hasta que encontraron el cadáver de la niña en un lugar montoso.

Todo hace indicar que la infante fue llevada por su sádico asesino hasta el punto en que las autoridades la encontraron hecha cadáver. El autor del crimen tuvo tiempo suficiente para violarla y matarla. Tanto el vestido como la ropa interior de la criatura estaban rasgados y a un lado del cadáver.

NO ERA BROMA

Una fuerte pedrada en el pecho fue suficiente para que el campesino Raúl Flores González, de 46 años de edad, perdiera la vida de forma instantánea al ser agredido por un “amigo” identificado con el nombre de Tomás Amador.

La versión policial señala que víctima y victimario estuvieron tomando licor juntos en un bar de Ubú Norte, cuando a las ocho de la noche del martes 29, la conversación amena que sostenían se tornó en una discusión violenta.

Los testigos relataron que Tomás se olvidó de la amistad que lo unía con Raúl, y tomó una piedra para lanzársela con todas sus fuerzas en un arranque de furia. Al recibir el impacto, Raúl cayó sin vida.

Creyendo que su víctima se estaba haciendo el dormido, Tomás se le acercó y lo zarandeó por un buen rato, al tiempo que le manifestaba que se dejara de bromas, pero Raúl ya había expirado, por lo que de inmediato se dio a la fuga dejando el cadáver abandonado en el bar.  

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